30 de junio 2008 - 00:00

Críticas a Berlusconi

Roma - La Fundación Migrantes de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) denunció ayer la toma de huellas ordenada por el gobierno a los adultos y menores de los campos de gitanos inmigrantes por temor a que esa medida incite a la « xenofobia» y la «discriminación racial».

El ministro del Interior, Roberto Maroni, anunció el jueves último que las fuerzas del orden tomarán las huellas de los habitantes de los campos de gitanos inmigrantes procedentes del este de Europa, concretamente de Rumania, que en su mayor parte están en situación ilegal en el país. La medida abarcará también a los menores de edad.

En un comunicado publicado por la prensa local dominical, los obispos expresaron su «fuerte preocupación» por una medida que «no tranquiliza a la gente», sino que, por el contrario, «crea las condiciones para reavivar una especie de xenofobia o, peor, de discriminación racial que Italia ya tuvo la amarga experiencia de experimentar».

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