22 de noviembre 2002 - 00:00

Crucial elección en Ecuador

Quito (AFP) - Los candidatos presidenciales Lucio Gutiérrez (izquierda) y Alva-ro Noboa (derecha) cerraron anoche sus campañas para la segunda vuelta del domingo en Ecuador, acusándose mutuamente de corrupción y en una jornada ensombrecida por la explosión de un polvorín militar en el sur del país, que dejó 7 muertos, centenares de heridos y 271 menores perdidos en el desordenado éxodo de la población de la zona afectada.

El coronel retirado Gutiérrez, de 45 años y quien aparece como amplio favorito en las encuestas de intención de voto, y el multimillonario Noboa, cerraron sus campañas en la noche con actos en el puerto de Guayaquil (275 km al sudoeste de Quito). Esa ciudad es considerada el bastión electoral y financiero de Noboa.

• Encuesta

La privada encuestadora Informe Confidencial señaló en su último reporte que Gutiérrez, quien protagonizó el golpe contra el ex presidente Jamil Mahuad y se teme forme un eje populista con Hugo Chávez, capta 53% de la intención de voto frente a 25% de Noboa.

Los dos candidatos, señalados como populistas por los comentaristas ecuatorianos y extranjeros, se acusaron mutuamente de corrupción y cobardía por no haber acudido el miércoles a un debate televisivo, y de no tener un plan serio para redimir a los más de nueve millones de pobres de Ecuador, un país con 12,1 millones de habitantes.

Por primera vez desde 1979, dos candidatos ajenos al sistema político tradicional competirán por la Presidencia en la segunda vuelta. Gutiérrez se presenta a los comicios a nombre del novel Partido Sociedad Patriótica, mientras que Noboa lo hace por el Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN), de reciente fundación.

La explosión del polvorín de Riobamba atrajo la atención prioritaria de los candidatos, de la sociedad y del gobierno del presidente Gustavo Noboa -sin parentesco con el postulante-, en tanto que la prensa local dejó en un segundo plano la campa-ña proselitista.

Según la Cruz Roja, 271 niños están extraviados tras la explosión, debido a la caótica huida de miles de habitantes.

Dejá tu comentario

Te puede interesar