28 de septiembre 2007 - 00:00

Cruje en el Senado la alianza de Lula

Brasilia- La decisión del Senado de anular una Secretaría de Estado creada hace dos meses por el gobierno ha puesto en evidencia la fragilidad de la coalición formada por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para su segundo mandato.

La inesperada decisión que acabó de un plumazo con la Secretaría de Planificación a Largo Plazo fue tomada la noche del miércoles con el respaldo de 44 senadores, contra 22 que defendieron el decreto firmado por Lula en junio pasado para crear ese nuevo despacho.

En la votación fue decisivo el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), una formación de centroderecha que Lula llevó a la coalición de gobierno para garantizarse un mejor tránsito en las cámaras, en las que esa fuerza tiene las primeras minorías.

Sin embargo, con el respaldo del PMDB, también fueron eliminados 600 cargos públicos creados junto con la Secretaría de Estado, cuyo titular, el filósofo Roberto Mangabeira Unger, tenía estatus de ministro y se ha quedado sin empleo de un día para otro.

Mangabeira Unger había sido un porfiado opositor de Lula durante el primer mandato del ex sindicalista, pero fue llevado al gobierno para satisfacer los apetitos ministeriales del Partido Republicano Brasileño (PRB), una minoritaria formación de centroderecha que se unió este año a la coalición oficialista.

  • Malestar

    La apertura de espacios para las pequeñas fuerzas de la coalición y la negativa del gobierno a otorgarle cargos en empresas públicas claves crearon malestar en el PMDB, que quiso dar una «muestra de su poder» en el Senado.

    Senadores del PMDB admitieron que su voto fue una manera de « presionar» para ampliar su presencia en el gobierno y, además, forzar al oficialismo a ser más activo en la defensa del presidente del Senado, Renán Calheiros, envuelto en acusaciones de corrupción que tienen su escaño pendiente de un hilo.

    Calheiros es un influyente líder del PMDB, y senadores del Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, pidieron que renuncie o se separe del cargo hasta tanto se esclarezca el asunto, pero en ambos casos él ha afirmado que esas posibilidades simplemente «no existen».

    Fuentes del PMDB han dicho que la decisión de anular el decreto presidencial que creaba la secretaría fue tomada en una reunión convocada por parlamentarios cercanos a Calheiros, quien ayer negó que haya articulado un movimiento contra el gobierno.

    «Soy presidente del Senado y no respondo por las votaciones de mi partido», declaró Calheiros, quien, sin embargo, opinó que «algo está mal en la relación» entre Lula y la coalición, en la que conviven, con dificultades, formaciones de izquierda, centro y derecha.

    En eso coinciden los analistas políticos, que están convencidos de que el PMDB le ha dado a entender a Lula que no es tan fiel como se cree y que los proyectos que el gobierno envía al Congreso sólo son aprobados con su apoyo, que tiene un precio.

  • Coincidencia

    La misma opinión manifestaron portavoces de los partidos que se oponen al gobierno.

    El senador Arthur Virgílio Lima, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), consideró que el PMDB envió «un recado muy claro» y vaticinó que «la vida no será tan fácil para el gobierno» a partir de ahora.

    Aunque oficialmente no se informó de lo tratado, fuentes del PMDB dijeron que el presidente quería escuchar las quejas de ese partido, preocupado por la próxima votación en el Senado de la renovación de un impuesto financiero con el que el gobierno pretende recaudar unos 18.000 millones de dólares en 2008.
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