Desde el Gabinete salieron a bajarle el tono al tropiezo en los comicios y aseguraron que el "no está en riesgo" el Gobierno. Sin embargo, la derrota del partido Pueblo de la Libertad del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en el referéndum celebrado el domingo y el lunes en Italia se tradujo en una agudización de las tensiones con su socio en el gobierno, la Liga Norte.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Ya basta de bofetadas", comentó el partido populista encabezado por Umberto Bossi, que condicionó su permanencia en el gobierno, con mandato hasta 2013, a una serie de exigencias. Y es que la derrota en el referéndum sigue a la sufrida en las elecciones municipales del mes pasado.
Por su parte, el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, minimizó el impacto y manifestó que el Gobierno "no está en riesgo", pese a los resultados adversos registrados en los 4 referendos celebrados. Además, el funcionari se mostró convencido de que la Liga Norte no romperá la alianza, pese a las críticas y las advertencias que algunos miembros de esta formación lanzaron en los últimos días.
"Si la Liga se desmarca se va a votar y esto ellos lo saben tan bien como yo. ¿Por qué deberían? No pueden cargar las responsabilidades del referéndum y de las municipales ni a Berlusconi ni a Giulio Tremonti (ministro de Economía)", agregó.
El partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PDL) ya sufrió un importante golpe hace dos semanas en las elecciones municipales, cuando perdió la alcaldía de Milán, uno de sus feudos tradicionales y con 20 años de gobierno de centroderecha a sus espaldas y entonces la Liga acusó a la fuerza del Premier de hacerle perder votos.
Uno de los principales desacuerdos que existen en este momento en el seno de la mayoría conservadora es la petición de una reforma fiscal por parte de la Liga, a la que se opone el titular de Economía, que no la considera factible en este momento.
Berlusconi encajó ayer un nuevo revés político en las urnas, donde los italianos decidieron en referéndum rechazar un retorno a la producción de energía nuclear, así como invalidar la ley del "legítimo impedimento", uno de sus escudos judiciales al que se había acogido en varias ocasiones para ausentarse de los juicios que tiene pendientes.
Desde las filas del Gobierno se había promovido la abstención para evitar la validez de unos referendos en los que se decidía sobre dos temas muy defendidos por el Ejecutivo como la vuelta a la energía nuclear y la ley del legítimo impedimento.
Sin embargo, más de un 57 por ciento de los italianos en el territorio nacional acudieron a las urnas superando la barrera de la mitad más uno necesaria para que las consultas fueran válidas. Los resultados de las consultas arrojaron una aplastante victoria del sí a la derogación de las leyes sometidas a consulta, ya que entorno al 95 por ciento de los votantes se expresaron afirmativamente.
Además del "legítimo impedimento" y de la vuelta a la energía nuclear, los italianos también se pronunciaron y rechazaron en referendo la ley que abría las puertas a la privatización del agua y una parte de otra norma sobre tarifas del servicio hídrico.
Dejá tu comentario