El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó este jueves la disposición de su administración para iniciar conversaciones diplomáticas con Estados Unidos, en un contexto marcado por el deterioro del vínculo bilateral y las tensiones intensificadas tras la detención de Nicolás Maduro.
Cuba ofrece iniciar diálogo con EEUU sin presiones, pero "en una posición de iguales"
Miguel Díaz-Canel confirmó la predisposición de su Gobierno a conversaciones diplomáticas con Washington, condicionadas al respeto a la independencia cubana, en medio de tensiones por sanciones y problemas internos en la isla.
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Cuba, dispuesto a dialogar con EEUU.
En una declaración pública, el mandatario remarcó que cualquier acercamiento deberá darse “sin presiones, sin precondicionamiento, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, independencia y autodeterminación”.
Díaz-Canel sostuvo que La Habana está dispuesta a trabajar de manera conjunta en asuntos de interés mutuo, sin condicionamientos ideológicos previos. En ese sentido, cuestionó con dureza la política estadounidense hacia la isla al afirmar: “De cuántas cosas privamos a ambos pueblos por esa política decadente, prepotente, criminal de bloqueo”, y planteó como objetivo central la construcción de una relación bilateral “civilizada” que genere beneficios concretos para ambas sociedades.
Desde EEUU aseguran que "el Gobierno cubano está en las últimas y a punto de caer”
Según informó El País, la posición oficial del Gobierno cubano contradice declaraciones recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre supuestas negociaciones en marcha. El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, aseguró a la agencia EFE que “ese diálogo no se ha empezado”, aunque aclaró que la Casa Blanca conoce la predisposición de Cuba y que no existió un rechazo formal a un eventual acercamiento.
Desde Washington, el mensaje público fue considerablemente más duro. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advirtió que “el Gobierno cubano está en las últimas y a punto de caer” y lanzó una advertencia directa a las autoridades de la isla: “Tienen que tener cuidado en los comentarios dirigidos hacia el presidente de Estados Unidos”.
El trasfondo del intercambio diplomático es la grave crisis social y energética que atraviesa Cuba. La reducción del suministro de petróleo proveniente de Venezuela generó largas colas en estaciones de servicio y apagones de hasta 20 horas diarias en distintas regiones del país. Frente a ese escenario, Díaz-Canel intentó transmitir un mensaje de contención y afirmó: “Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, pero lo vamos a superar entre todos con resistencia creativa”.
En paralelo, sectores de la sociedad civil y especialistas en derecho reclaman que cualquier entendimiento con Washington incluya una amnistía general para los presos políticos, en línea con lo ocurrido recientemente en Venezuela. El jurista Eloy Viera Cañive explicó al diario El País que “es el mecanismo idóneo para abordar el conflicto estructural asociado a la prisión política”.




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