16 de octubre 2002 - 00:00

Curiosa reelección de Saddam Hussein

Bagdad (EFE, Reuters, ANSA, AFP) - Millones de iraquíes acudieron ayer a las urnas en un ambiente de reto abierto a las amenazas del gobierno de Washington, para votar en un referéndum la ratificación de Saddam Hussein como presidente de su país por otros siete años.

La jornada electoral, denominada «el día de la gran movilización» y exaltada por la prensa local «por ser la voluntad democrática del pueblo iraquí ante las amenazas de Estados Unidos», se realizó con tranquilidad y sin incidentes. El referéndum tuvo como único candidato a su propia sucesión, a Saddam, y los órganos del Estado iraquí transformaron este «ejercicio electoral» en un desafío al presidente norteamericano George W. Bush.

• "Poco serio"

Sin embargo, tanto en Washington como en Londres el referéndum fue tildado de «poco serio». «No es un día muy serio, no es una votación muy seria, nadie le da realmente credibilidad», afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.

El censo electoral, que en 1995 dio a Hussein un sugestivo 99,96% de los sufragios, fue escrupulosamente elaborado sobre las cartillas de racionamiento que fueron distribuidas a la población tras la entrada en vigor de las sanciones internacionales. Basadas en el lugar de residencia, permiten localizar con rapidez al que se atreviese a decir no en la consulta, o al que no retirase previamente su papeleta de voto. Inspectores del gobernante partido Baas visitaron hogares aconsejando a sus moradores que «voten correctamente».

• Régimen policial

Algunos temen que el gobierno, como ha ocurrido en ocasiones de incidentes y manifestaciones hostiles, interrumpa los suministros de electricidad o de gas en los barrios donde haya vecinos poco dóciles. Es que Hussein acumula las funciones de presidente, jefe de gobierno, jefe del Consejo de Mando de la Revolución, jefe del partido Baas en el poder y jefe de las fuerzas armadas, e implementó un régimen policial que elimina sin piedad a los opositores.

La afluencia a las urnas fue casi total, ya que las autoridades electorales informaron que votó casi 100% de los 11 millones y medio de habilitados, de un total de 25 millones de habitantes.

• Visitas guiadas

Percatadas de la supuesta unanimidad popular, las autoridades organizaron visitas guiadas a varios puntos de Bagdad y sus alrededores para «mostrar a los medios extranjeros el sistema electoral iraquí».

Desde que se abrieron los colegios a las ocho de la mañana, las calles de Bagdad y del resto de las ciudades iraquíes estuvieron atascadas por vehículos y llenas de gente que acudía a votar y que, a preguntas de los periodistas, manifestaban de forma unánime su apoyo al régimen de Saddam, que preside Irak desde 1979. Los gritos más repetidos fueron los de «sí, sí, Saddam sí» y «sacrificaremos nuestra sangre y nuestras almas por ti, Saddam». De hecho, un grupo de enfervorizadas mujeres de la zona norte de Bagdad marcó con su propia sangre el «sí» en la boleta electoral, luego de pincharse un dedo con una aguja.

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