Texas - («El Mundo») - Los republicanos del Estado de Texas, que gozan de mayoría absoluta en la Cámara, decidieron votar una redistribución de los distritos electorales en las elecciones al Congreso federal -de Washington-que supondría casi aniquilar las posibilidades electorales de los demócratas. Para evitarlo, la oposición demócrata decidió abandonar el Parlamento, de manera que no hubiera quórum suficiente para votar la propuesta. Pero, según las leyes de Texas, los prófugos pueden ser arrestados y obligados a volver a la Cámara.Así que los demócratas escaparon hacia otro Estado, con lo que la policía texana no puede arrestarlos.
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Ahora, hay 50 senadores demócratas de Texas en un hotel de la cadena Holiday Inn en el pueblo de Ardmore, en Oklahoma, bajo nombres falsos. Los prófugos juran que no volverán a Texas hasta que los republicanos abandonen su plan.
Toda la historia tiene tintes más propios de Berlanga que del tercer Estado más rico de Estados Unidos.
Los demócratas abandonaron Austin, la capital de Texas, el lunes por la noche en dos micros para eludir a la policía. Inmediatamente después los republicanos dictaron órdenes de búsqueda y captura. Por ahora, al menos un demócrata fue devuelto al Congreso de Austin dentro de un coche celular. La oposición cree que, si es capaz de mantener su unidad durante algunos días más, los republicanos dejarán por imposible su propuesta. Más allá de lo rocambolesco de la situación, el enfrentamiento muestra el creciente envenenamiento de la vida política en EE.UU. Tanto los legisladores demócratas como los republicanos utilizan programas informáticos para detectar dónde están los votos de su partido, modificar los distritos electorales de las elecciones al Congreso federal y arruinar así las posibilidades de sus rivales.
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