Washington (EFE) - Al cierre de esta edición se esperaba que la cadena de televisión estadounidense CBS difundiera fotografías en las que se ve a soldados estadounidenses maltratando a presos iraquíes.
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Las fotografías, tomadas en la cárcel de Abu Garib, en las cercanías de Bagdad, fueron descubiertas hace varias semanas por las Fuerzas Armadas estadounidenses, que abrieron una investigación sobre el asunto y anunciaron la apertura de un juicio militar a seis soldados.
Según CBS, la investigación ha concluido «la existencia de problemas, desde el general encargado del centro penitenciario hasta la Policía Militar responsable de vigilar a los prisioneros».
Según se anticipó, una de las fotos muestra a un preso iraquí de pie encima de una caja con la cabeza tapada y las manos atadas, al que se le ha dicho que si se cae quedará electrocutado. En otra imagen pueden apreciarse los cuerpos de un grupo de prisioneros amontonados. En la piel de uno de ellos se distingue un insulto escrito en inglés.
En una entrevista concedida al programa, el jefe adjunto de operaciones de EE.UU. en Irak, el general Mark Kimmitt, indica que «estamos desolados. Estos son nuestros camaradas,la gente con la que trabajamos todos los días, que nos representan, que llevan nuestro mismo uniforme y que han decepcionado a sus compañeros». «Esperamos que nuestros soldados sean tratados bien por el enemigo y, si nosotros no sabemos mostrarnos como un ejemplo de cómo tratar a la gente con dignidad y respeto, no podemos exigir que otros países traten bien a los nuestros», añadió.
Según Kimmitt, aunque se han presentado cargos contra seis soldados, continúa la investigación sobre el trato que reciben los prisioneros durante los interrogatorios. No obstante, subraya que los militares que hayan podido maltratar a los presos iraquíes «son una minoría reducida», menos de una docena de los 150.000 que la coalición dirigida por EE.UU. tiene desplegados en el país árabe.
El programa entrevista también a uno de los soldados pendientes de juicio, el sargento Chip Frederick, quien indica que «no recibimos apoyo ni adiestramiento de ningún tipo. Yo continuamente pedí a mis mandos ciertas cosas, normas y reglas, pero no me dieron nada». Frederick está acusado de maltratos y actos indecentes por tomarse una foto sentado encima de un preso, por golpear a los detenidos y ordenar a los prisioneros que se pegaran unos a otros.
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