Desafío a Sharon de los colonos y la ultraderecha

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Netivot, Israel (AFP, EFE, ANSA) - Decenas de miles de opositores a la retirada israelí de la Franja de Gaza se manifestaron ayer en Netivot, en el sur de Israel, en un último intento de impedir la evacuación del territorio palestino.

El sector se encontró bajo vigilancia policial, con unos 20.000 hombres desplegados para evitar incidentes. Según los organizadores de la manifestación, 50.000 personas participaron en la protesta. La policía estimó que había unas 10.000, mientras los medios de comunicación adelantaron cifras comprendidas entre 20.000 y 30.000. Los agentes que controlaban la circulación de coches y autobuses prohibieron -en un ambiente de fuerte tensión, que incluye advertencias sobre una posible guerra civil- a los participantes que se acercaran al puesto de Kissufim, por donde se accede a la Franja de Gaza, cuyos asentamientos se encuentran bloqueados por orden del ejército para facilitar su evacuación en menos de un mes.

No obstante, los manifestantes empezaron a marchar hacia Kfar Maimon, una localidad situada a 5 kilómetros de Netivot, donde los colonos instalaron un campamento para pasar la noche y desde donde tenían previsto seguir avanzando hacia Kissufim. Fue precisamente en este paso donde el ejército israelí mató de varios disparosayer a un adolescente palestino de 15 años, según fuentes médicas palestinas. Entre los manifestantes se destacaban jóvenes judíos religiosos y familias completas con sus hijos, algunos muy pequeños.

Muchos de ellos llevaban remeras con la frase: «Un
judío no expulsa a un judío», en alusión a la evacuación de 8.000 colonos de la Franja de Gaza y otros 500 del norte de Cisjordania.

La principal organización de colonos, el Consejo de los Asentamientos de Cisjordania y Gaza, organizó esta marcha masiva hacia el bloque de colonias de
Gush Katif, en el sur de la Franja de Gaza, a pesar de la prohibición de las autoridades, para intentar que el gobierno renuncie a su proyecto.

Al mismo tiempo,
Israel mantiene la amenaza de emprender una ofensiva terrestre si no cesan los lanzamientos de cohetes palestinos desde la Franja de Gaza, aunque un alto responsable descartó una operación de envergadura inminente a menos que los disparos palestinos provoquen nuevas víctimas.

«Como el primer ministro Ariel Sharon declaró más de una vez, no aceptaremos una retirada bajo el fuego, pero no deseamos una escalada y tenemos en cuenta el punto de vista de nuestros amigos», declaró el colaborador de Sharon, que pidió mantener el anonimato.

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