Cuatro reconocidos chef y varios restaurantes vascos de alta cocina financiaron a la organización separatista vasca ETA a través de un "impuesto revolucionario", afirmó José Luis Beotegui, miembro del grupo rebelde arrestado la semana pasada, citado hoy por la prensa local.
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Según Beotegui, los cocineros Martin Berasategui, Juan Maria Arzak, Karlos Arguiñano y Pedro Subijana entregaron decenas de miles de euros a ETA, que lleva adelante desde hace décadas una sangrienta lucha independentista contra Madrid.
Berasategui, propietario de restaurantes y hoteles, desmintió inmediatamente haber efectuado esos pagos, y afirmó que "lo único que sé hacer es trabajar", y agregó que "algunos quieren atacarme sólo porque cocino bien y soy famoso en todo el mundo".
Arzak es presidente de la asociación culinaria europea Eurotoques, Arguiñano, famoso presentador televisivo, también posee restaurantes y hoteles, mientras que Subijama es dueño de la casa Akelarre, de San Sebastián.
Beotegui, arrestado la semana pasada en el marco de una gran operación policial que llevó a la detención del jefe político de ETA, Mikel Antza, declaró que él era uno de los recolectores del "impuesto revolucionario", que se obliga a pagar bajo amenazas a empresarios vascos y principal fuente de financiamiento de ETA.
Según Beotegui, cada uno de los chef pagó una suma en torno a los 72.000 euros, aunque no indicó cuándo ocurrió el desembolso.
En la redada de la semana pasada, la policía encontró documentos según los cuales ETA recaudó más de 1,2 millones de euros, que distribuía entre sus distintos organismos.
El Partido Popular, por su parte, pidió hoy cautela y "mucho respeto" para "no violar los derechos de ninguno" de los cuatro cocineros vascos, con quienes se solidarizó de inmediato la Cámara de Comercio de Guipuzcoa, aunque la prensa no descartó que la justicia evalúe llamarlos a declarar sobre esas denuncias.