19 de diciembre 2003 - 00:00

Dicen que a Saddam lo drogaron sus "leales"

El Cairo y Washington (EFE, AFP, ANSA) - La nula resistencia mostrada por Saddam Hussein durante su detención por las tropas estadounidenses el sábado pasado, desató versiones en el mundo árabe sobre la posibilidad de que el depuesto líder iraquí fuera sedado, antes de ser vendido por sus hombres más fieles.

El historial violento y el carácter férreo del dictador llevó a familiares, expertos y analistas a poner en duda la versión de EE.UU. de que Saddam optó voluntariamente por la rendición sin disparar una sola bala.

El periódico jordano «Alarab Alyoum» afirmó que el coronel Mohamad Ibrahim al-Mislet, uno de los parientes de Saddam, «lo sedó poco antes de la llegada de las tropas de EE.UU.», con el fin de facilitar su detención, que finalmente se produjo el sábado pasado en su ciudad natal, Tikrit, al norte de Bagdad
.

• Acompañante

El periódico, que cita a «una fuente próxima a las autoridades de ocupación», asegura que Al-Mislet fue quien acompañaba a Saddam «de un escondite a otro» desde la caída de Bagdad en manos de las fuerzas de la coalición angloestadounidense el 9 de abril.

También el analista egipcio Mustafa Bakri, director del semanario «Al Usbua», expresó su convencimiento de que la captura sólo pudo producirse por una delación.

«Saddam es conocido por su valentía, no se puede entender que se rindiera así, seguro que algunos de sus parientes urdieron una conspiración contra él», afirmó ese experto
.

El analista sirio Emad Shoeibi estimó que «los norteamericanos sabían durante meses dónde se escondía, y cuando llegó el momento oportuno para ellos, lo detuvieron. No han hecho sino jugar con cartas marcadas».

Respecto de la operación para detenerlo, ayer, el diario «The Wall Street Journal» informó que dos analistas recién llegados a los servicios de inteligencia militar estadounidense fueron los encargados de trazar un mapa de la familia de Saddam Hussein y sus conexiones tribales, lo cual llevó a la captura del ex dictador
.

Mientras tanto, en Irak prosiguió la violencia. El miércoles por la noche un soldado estadounidense murió y cuatro fueron heridos cuando la caravana en la que se trasladaban fue atacada. En Mossul (norte), dos soldados fueron heridos por un cohete antitanque, mientras otro recibió heridas al caer ocho obuses de mortero en una posición estadounidense, según los servicios de seguridad iraquíes.

Además, dos personas murieron y otras 86 fueron detenidas por soldados de EE.UU. en Samarra desde que el ejército lanzó el miércoles una operación en esa ciudad situada a 125 km al norte de Bagdad, señaló ayer un portavoz militar estadounidense.
En Najaf, una multitud de iraquíes mató a Ali Al Zalimi, funcionario del partido Baas que participó de la represión contra la revuelta chiíta luego de la Guerra del Golfo de 1991, informaron fuentes locales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar