Dilma encabezó las negociaciones para cumbre de Unasur por Venezuela
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La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
Y, a renglón seguido, advirtió que si hubiera un golpe de Estado contra el mandatario Nicolás Maduro los responsables podrían ser excluidos del Mercosur como lo fueron las autoridades paraguayas surgidas tras la deposición del ex presidente Fernando Lugo, en julio de 2012.
El asesor personal de Rousseff, Marco Aurelio García, fue enviado a Caracas la semana pasada, donde se reunió con Maduro y otras autoridades para garantizar la reunión de Unasur, que se realizará el próximo miércoles en Santiago de Chile, un día después de la asunción de Bachelet.
Folha de Sao Paulo opinó que "el "apoyo de Brasil a Venezuela no fue sólo retórico ya que ayudó a excluir a EEUU de toda negociación al articular una reunión pro Maduro de Unasur".
En efecto, la semana pasada la representación brasileña ante la Organización de Estados Americanos (OEA) votó, en sesión secreta realizada en Washington, contra el envío de una misión de ese organismo a Venezuela.
Por otra parte, en los corrillos políticos de Brasilia fuentes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) admiten, informalmente, su pleno respaldo al asesor presidencial García, cuyas posiciones no siempre coinciden con las del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Hombre fuerte en la política externa de Rousseff, García pareció perder espacio durante los dos años y medio de la gestión del ex canciller Antonio Patriota, un diplomático de carrera bastante afinado con Washington y poco dedicado a Latinoamérica.
Pero tras la renuncia de Patriota, en medio de las tensiones con Washington por el escándalo de espionaje electrónico, García, antiguo dirigente del PT, al parecer recuperó peso en el gobierno, que luego de las gestiones en Caracas, esta semana viajaría a Argentina para destrabar la relación comercial.
En un segundo plano, pero posiblemente convergente con los movimientos de García, está previsto que el PT envíe una misión a Venezuela en el marco de un encuentro del Foro de Sao Paulo, donde se nuclean agrupaciones de izquierda latinoamericanas.
La "diplomacia" del PT podría sondear la posibilidad de que se abra una instancia de negociación entre el Palacio de Miraflores y la oposición venezolana, y no se descarta por completo que Rousseff participe en esa eventual mediación, si es que ésta prospera.
No será fácil que ello suceda, pues la oposición venezolana expresó algunos cuestionamientos al gobierno de Brasilia, como lo hizo hace dos semanas el ex candidato presidencial Henrique Capriles, en entrevista a la prensa brasileña.
En tanto, la diputada venezolana Maria Corina Machado se mostró escéptica sobre la reunión de Unasur, organismo al que consideró alineado a los países del grupo bolivariano.
"Que podemos esperar de Unasur, que se reunió porque Evo Morales quedó demorado unas horas aguardando un avión (en 2013 en Europa) mientras no dice una palabra cuando asesinan a estudiantes en Venezuela?" dijo Machado en entrevista publicada hoy por Estado de Sao Paulo.


