Washington (AFP, EFE) - El presidente George W. Bush pronunciará hoy ante las dos cámaras del Congreso un importante discurso político con el que deberá convencer a los estadounidenses de su capacidad para luchar contra la recesión como lo hizo en la guerra contra el terrorismo.
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A diez meses de cruciales elecciones legislativas en las que estará en juego el control del Congreso, Bush comienza su segundo año en la Casa Blanca en la cima de su popularidad, tras haber comandado una campaña militar en la que logró reducir al mínimo a los talibanes y a los miembros de Al-Qaeda en Afganistán.
Los tres principales ejes de su discurso se orientarán a la culminación de la guerra contra el terrorismo, la reanimación de la economía y la seguridad interna. «Esperamos poder tener éxito con los tres», declaró Karen Hughes, asesora personal de Bush. En este sentido, y a pesar del déficit presupuestario, Bush pedirá el aumento del presupuesto militar más fuerte en 20 años, más recortes de impuestos y que se apruebe su plan energético, que incluye medidas que favorecen principalmente a las empresas del sector. El discurso sobre el «Estado de la Unión» es pronunciado cada año por el jefe del Ejecutivo, y es seguido por televisión por millones de estadounidenses.
«Lo más importante para él es hacer un balance sobre la guerra contra el terrorismo», afirma Larry Sabato, profesor de la Universidad de Virginia. Para el catedrático existe «una confusión considerable en la opinión pública respecto de saber dónde estamos. ¿Ganamos o no? ¿Cuál es la próxima etapa?» Pero también debe «convencer a los estadounidenses de que se preocupa realmente cuando ellos pierden sus empleos y que tiene un programa para solucionarlo», agrega el experto.
Bush no olvida, por cierto, la amarga lección aprendida por su padre, George Bush, quien demostró que un presidente puede ganar una guerra -la del Golfo en 1991- y perder su reelección un año después a causa de la economía.
Aunque en niveles muy altos, la popularidad de Bush viene registrando un descenso en los últimos meses, pasando a 79% en enero contra 82% anterior, según un sondeo del Harris Interactive Institute.