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Dominique Strauss Kahn
Ahora se ha sabido que la inmigrante guineana, musulmana practicante y residente en el barrio de El Bronx, mintió para acogerse a un programa de asilados del Gobierno de EE.UU. y al parecer tenía una relación con un narcotraficante encarcelado -la prensa local ha dicho que era su novio- a quien le preguntó cómo obtener dinero tras el incidente con el político francés.
La conversación con el narcotraficante, que podría haber utilizado la cuenta bancaria de ella para "blanquear" unos 100.000 dólares en los últimos dos años, ocurrió poco después de la denuncia y fue grabada por las autoridades carcelarias.
Su abogado, Kenneth Thompson, dijo hoy a la prensa que la querellante "no se va a esconder más" y pronto "va a decir lo que Dominique Strauss Kahn le hizo", además de subrayar que "hay pruebas médicas que evidencian que (DSK) atacó a la víctima y le hizo daño".
Agregó que la alegación presentada por los defensores de DSK de que tuvieron una relación sexual consentida "es una mentira. Eso es lo único nuevo que la defensa ha presentado".
Preguntado por el descubrimiento que la defensa habría realizado sobre las presuntas "mentiras" de su clienta cuando pidió asilo político en EE.UU., Thompson señaló que "la víctima ha decidido de forma voluntaria decir la verdad sobre cómo llegó a este país".
Por su parte, Brafman subrayó que el juez "ha hecho lo correcto" y que tal como ellos dijeron, "este caso no es lo que parecía". DSK "es libre para viajar por el país donde quiera", agregó a la prensa, al tiempo que aseguró: "este es el "primer paso para que mi cliente quede exonerado por completo" de todas las acusaciones en su contra.
Con esa victoria en su bolsillo y bajo las cámaras de televisión de decenas de medios de todo el mundo, un DSK sonriente, vestido con traje oscuro, camisa blanca y corbata azul, y del brazo de su esposa, la periodista Anne Sinclair, ataviada en negro y blanco, volvió a la lujosa residencia que alquilan por 50.000 dólares al mes en el sur de Manhattan.




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