El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la ofensiva militar contra Irán y aseguró que el objetivo central de la intervención es impedir que Teherán desarrolle armas nucleares. A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que su prioridad es frenar el programa atómico iraní en medio de la escalada militar en Medio Oriente.
Donald Trump justificó la ofensiva en Medio Oriente: "Irán no puede tener armas nucleares"
El presidente de EEUU aseguró que su prioridad es frenar el programa atómico iraní, aunque admitió que la suba del petróleo beneficia a su país.
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Donald Trump aseguró que el objetivo central de la ofensiva es impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
Trump dejó en claro cuál es, a su juicio, la razón principal detrás de la participación de Estados Unidos en la guerra contra Irán. En su publicación en Truth Social, el mandatario sostuvo que el objetivo estratégico es evitar que el régimen iraní obtenga armamento nuclear.
“Lo que me interesa e importa mucho más, como presidente, es detener a un imperio malvado, Irán, para que no tenga armas nucleares y destruya Medio Oriente y, de hecho, el mundo. ¡Nunca lo permitiré!”, escribió el mandatario estadounidense.
El mensaje llega mientras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán atraviesa su día 13, con ataques continuos sobre distintos puntos del territorio iraní y una escalada que ya impacta en varios países de la región.
Donald Trump habló del impacto del petróleo
En el mismo mensaje, el mandatario también hizo referencia a las consecuencias económicas del conflicto. Trump reconoció que la suba del precio del petróleo beneficia a Estados Unidos, que actualmente es el mayor productor mundial de crudo.
“Cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero”, señaló el presidente. Sin embargo, aclaró que ese aspecto económico no es el principal motor de su política frente a Irán, y reiteró que la prioridad es impedir que el país persa avance en su programa nuclear.
Ataques a instalaciones nucleares iraníes
La guerra fue lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos con el objetivo declarado de eliminar lo que Tel Aviv describe como “la amenaza existencial” que representa el programa nuclear y de misiles balísticos iraní.
Desde entonces, los bombardeos alcanzaron al menos tres instalaciones nucleares, incluida la planta de enriquecimiento de Natanz. El mismo jueves, el ejército israelí informó haber atacado el complejo Taleghan, en Parchin, al sudeste de Teherán, vinculado al proyecto secreto de armamento nuclear iraní conocido como “Amad”, que se desarrolló en los años 2000.
Irán negó en reiteradas ocasiones que busque desarrollar armas nucleares, aunque funcionarios israelíes sostienen que Teherán intensificó esos esfuerzos tras la guerra de 12 días registrada en junio pasado. La comunidad internacional, por su parte, mantiene desde hace años un debate dividido sobre el alcance real del programa atómico iraní.
Impacto global en el mercado energético
El conflicto también comenzó a generar fuertes consecuencias en el mercado energético internacional. El cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial, provocó una fuerte alteración en el suministro global.
La Agencia Internacional de Energía calificó la situación como “la mayor perturbación del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo”, con una caída de producción estimada en al menos 10 millones de barriles diarios. En ese contexto, el precio del barril Brent rondaba los u$s92 el jueves, luego de haber superado los 100.
En medio de esta crisis energética, el enviado presidencial ruso Kirill Dmitriev mantuvo reuniones en Florida con funcionarios de la administración Trump para analizar la situación. Moscú sostiene que el mundo comienza a reconocer “el papel clave” del petróleo y el gas rusos para estabilizar los mercados energéticos, en un intento por aliviar las sanciones que pesan sobre su sector energético.






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