El enviado de Naciones Unidas a Irak, Ramiro Lopes da Silva, y el coordinador de seguridad, Tun Myat, fueron suspendidos provisionalmente de sus funciones mientras se investigan las fallas de vigilancia que pudieron facilitar en agosto el sangriento ataque contra la sede de la ONU en Bagdad, dijo un portavoz de la ONU.
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Ambos se ofrecieron voluntariamente a ser retirados de sus funciones mientras se realiza la investigación, dijo el vocero Stephane Dujarri.
El anuncio fue realizado luego que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, prometió mejorar las condiciones de seguridad de los funcionarios, las cuales fueron severamente criticadas tras el atentado contra la sede de Bagdad el 19 de agosto que dejó 22 muertos y más de 150 heridos.
El predecesor de Lopez da Silva, Sergio Vieira de Mello, fue uno de los muertos en ese ataque, que dejó 22 muertos y más de 150 heridos el 19 de agosto.
El informante dijo que los dos hombres estarán licenciados hasta mediados de enero, aunque seguirán disponibles para ser interrogados por el nuevo equipo investigador sobre el ataque.
La fuente agregó que Annan nombró a Gerald Walzer, el ex adjunto del alto comisionado para los refugiados como jefe de la comisión investigadora.