La fallida restauración de la barba de la máscara de Tutankamón, se cobró su primera víctima, Ilham Abdelrahmán, la máxima responsable de los trabajos de restauración del Museo Egipcio de El Cairo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El ministro de Antigüedades de Egipto, Mamduh al Damati, dio a conocer la noticia, tres días después de que las autoridades reconocieran la "restauración defectuosa" de la joya de la corona del mayor museo de arte faraónico del mundo.
Según expresó el director del departamento de Museos, Ahmad Sharaf, a la agencia oficial de noticias del país, todas las personas relacionadas con lo ocurrido están siendo investigadas para tomar las decisiones oportunas.
Las autoridades egipcias reconocieron el daño causado a la figura y señalaron que el deterioro, ocasionado por una resina "epoxy" que se utilizó para adherir de nuevo la barba al rostro, "puede ser reversible".
La pieza se desprendió de la máscara funeraria el pasado agosto tras un accidente ocurrido durante unas obras realizadas para cambiar la iluminación del museo, según reconocieron las autoridades que, no obstante, no dieron más detalles sobre el incidente.
Desde entonces, no se habían tenido noticias sobre la pieza arqueológica hasta que se produjeron las denuncias anónimas sobre la utilización de resina "epoxy" para adherir de nuevo la barba al rostro.
Denuncias que fueron acompañadas de unas imágenes que mostraban, incluso a los ojos de los no especialistas, que el trabajo de restauración había sido todo un fracaso y que la resina era observable a simple vista.
Tutankamón ocupó el trono de Egipto entre 1.332 a. C. y 1.323 a. C., desde los 9 ó 10 años hasta su fallecimiento cuando tan solo contaba con 19. El niño rey, según un estudio de 2014, tenía una morfología peculiar, con el labio superior prominente, caderas casi femeninas y un pie cavo, que posiblemente le obligaba a caminar ayudado de un bastón, espera ahora la operación estética.
La barba llevaba en realidad adherida a la figura de Tutankamón desde 1944, 22 años después de que la tumba de este joven faraón de importancia menor en la historia egipcia, pero rodeado de fascinación, fuera hallada en el Valle de los Reyes (Luxor) por el británico Howard Carter. Ahora, un comité de expertos se ocupará de los nuevos trabajos de conservación para intentar devolver a la máscara su aspecto original.
Dejá tu comentario