25 de abril 2005 - 00:00

Ecuador: nuevo gobierno pide reconocimiento internacional

El ejército ecuatoriano mantiene una férrea vigilancia en el Palacio de Gobierno de Quito. El nuevo gobierno teme que se produzcan más protestas al grito de que se vayan todos.
El ejército ecuatoriano mantiene una férrea vigilancia en el Palacio de Gobierno de Quito. El nuevo gobierno teme que se produzcan más protestas al grito de "que se vayan todos".
Quito (AFP, Reuters, ANSA, EFE) - El nuevo gobierno del presidente Alfredo Palacio lanzó esta semana una fuerte ofensiva para conjurar la crisis institucional y jurídica en Ecuador, así como para lograr el reconocimiento de la comunidad internacional.

La partida de Lucio Gutiérrez a Brasil (ver aparte), que se produjo sin la resistencia que sectores de la población habían anunciado con acciones para impedir que saliera del país, llevó una sensación de alivio al nuevo gobierno, instaurado apenas hace cuatro días.

Concluido este capítulo de la agitada vida ecuatoriana, el presidente Palacio tiene entre manos aquietar la desconfianza generada en el frente externo por el brusco cambio de gobierno.

Quito defiende en todos los tonos la legitimidad de su nuevo gobierno por considerar que se ha respetado la «sucesión presidencial» sustentada en la Constitución y en el estado de derecho. Sin embargo, analistas admiten que el derrocamiento de Gutiérrez se realizó sin respetar estrictamente la Constitución.

Estados Unidos aún no reconoce a las nuevas autoridades y por boca de su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, pidió un rápido proceso electoral, lo que es resistido por Palacio.

En los próximos días, en fecha aún por determinar, Ecuador recibirá la mirada inquisidorade una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que llegará para investigar las condiciones en las que se produjo la destitución de Gutiérrez.

• Descrédito

La misión especial de la OEA estará integrada por el secretario general interino de la OEA, el norteamericano Luigi Einaudi; el presidente del Consejo Permanente de la OEA, y por un representante de cada grupo regional. En el frente interno, el gobierno de Alfredo Palacio debe encarar la crisis judicial por la falta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) luego que el Congreso, el 17 de marzo, dejó sin validez ese tribunal por tener un origen que se consideró irregular y sin apego a las leyes en diciembre pasado.

Pero el Parlamento es señalado por los analistas y la mayoría de la prensa ecuatoriana como un organismo que ha caído en el descrédito ante la opinión pública por ser parte de la «clase política», que para los ecuatorianos de a pie constituye un grupo de personas improductivas.

Sintomáticamente, en medio de la revuelta contra Gutiérrez, los ecuatorianos sacaron a luz un lema que comienzan a repetir en forma insistente: «Que
se vayan todos».

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