16 de octubre 2006 - 00:00

Ecuador: suspendieron escrutinio por colapso informático

Los sorprendentes desempeños de los candidatos Alvaro Noboa y Gilmar Gutiérrez, la denuncia de fraude hecha por el postulante Rafael Correa, la suspensión del escrutinio provisorio y el anuncio de la cancelación del contrato con la empresa encargada de ese conteo sacudieron hoy el clima electoral de Ecuador, un día después de los comicios generales realizados en un contexto de tranquilidad general.

El populista de derecha Noboa -exitoso empresario y dueño de la mayor fortuna de Ecuador- llevaba poco más de cuatro puntos porcentuales de ventaja al populista de izquierda Correa cuando se interrumpió el recuento preliminar y se habían contado los sufragios de 70,59 por ciento de las mesas.

Noboa, que sólo menos de una semana antes de las elecciones consiguió trepar al segundo puesto de las encuestas sobre intención de voto, reunía 26,66 por ciento de los votos válidos contra 22,51 por ciento de Correa, favorito en los sondeos durante las tres semanas previas a los comicios.

Anoche, con fuertes declaraciones cruzadas en los medios de comunicación, ambos comenzaron a polarizar las opiniones de los ecuatorianos con vista a la segunda vuelta electoral que los enfrentará el 26 de noviembre próximo.

Hoy, en cambio, Noboa prefirió recluirse en su hogar, para descansar junto a sus familiares, mientras Correa se reunió desde temprano con sus asesores para delinear estrategias de alianzas y de campaña para el ballotage.

El recuento preliminar quedó suspendido en la madrugada de hoy porque los servidores no soportaron el flujo de la información y colapsaron, según explicaron voceros de la empresa brasileña E-Vote, encargada de prestar ese servicio.

En ese momento no sólo no había terminado el conteo de los votos para elegir presidente y vice, sino que tampoco se había iniciado el recuento de los sufragios para designar 100 legisladores nacionales, 67 consejeros provinciales, 674 concejales municipales y cinco representantes ante el Parlamento Andino, ni se habían relevado los votos de los ecuatorianos que residen fuera del país.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Xavier Cazar, denunció esta tarde el incumplimiento de E-Vote, que debía entregar el conteo provisorio completo a las 19.30 locales (las 21.30 en la Argentina) de ayer, dos horas y media después de terminado el acto electoral, y anunció la cancelación unilateral del contrato, por cinco millones de dólares.

El episodio fue aprovechado por Correa, quien afirmó que fue víctima de un "fraude descarado" porque, según los cálculos de su partido, ganó con la amplitud suficiente para ser consagrado presidente sin necesidad de ballotage.

Correa, quien no obstante admitió que el segundo puesto es un buen resultado para sus aspiraciones, responsabilizó por cualquier posible irregularidad al jefe de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), el argentino Rafael Bielsa, y reiteró el pedido que había hecho el sábado para que éste sea relevado de su función, según consignó la agencia noticiosa alemana DPA.

Un miembro de la misión de la OEA restó importancia a las denuncias de Correa y las atribuyó a su estrategia electoral.

La fuente aclaró que el único resultado oficial de las elecciones es el del escrutinio definitivo que comenzó esta madrugada en el Centro de Cómputos del Tribunal Electoral del Guayas y que tiene un plazo legal de siete días para completarse.

De todos modos, reconoció que "si el sistema preliminar hubiera funcionado, habría aportado mayor tranquilidad".

No obstante, el enviado de la OEA aseguró que en las calles había hoy un clima "tranquilo, de normalidad", y que, más allá de algunos flashes en la televisión, los ecuatorianos seguían hoy con sus rutinas.

El funcionario agregó que Bielsa permaneció hoy en Quito, donde recibió a los observadores que llegaban desde las diferentes ciudades del interior, con cuyos informes elaborará un reporte que difundirá mañana.

Mientras tanto, los analistas políticos comentaban que la otra gran sorpresa de las elecciones fue el desempeño del candidato nacionalista Gilmar Gutiérrez, hermano del ex presidente depuesto Lucio Gutiérrez, quien se ubicaba tercero, con 16,36 por ciento de los sufragios, y desplazaba a la cuarta posición al socialdemócrata León Roldós (15,50 por ciento), quien hasta hace menos de un mes figuraba primero en las encuestas sobre intención de voto.

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