29 de enero 2026 - 17:40

EEUU al borde del shutdown: el Senado bloqueó el presupuesto y crece la tensión política

Si no se alcanza un acuerdo antes de la medianoche del viernes, el gobierno federal podría enfrentar un cierre parcial, con impacto en agencias y servicios considerados no esenciales.

El Senado de Estados Unidos rechazó el proyecto de financiamiento federal y dejó al Gobierno al límite de un cierre parcial.

El Senado de Estados Unidos rechazó el proyecto de financiamiento federal y dejó al Gobierno al límite de un cierre parcial.

Estados Unidos volvió a quedar al borde del shutdown luego de que el Senado rechazara el proyecto de presupuesto federal, que no logró reunir los 60 votos requeridos para avanzar. La iniciativa fue bloqueada por 55 votos contra 45, en un escenario de fuerte polarización política y con disidencias incluso dentro del Partido Republicano.

El freno legislativo ocurre mientras continúan negociaciones de urgencia entre la Casa Blanca y senadores demócratas para destrabar el financiamiento del Department of Homeland Security (DHS), convertido en el eje central del conflicto presupuestario.

Si no se alcanza un acuerdo antes de la medianoche del viernes, el gobierno federal podría enfrentar un cierre parcial, con impacto en agencias y servicios considerados no esenciales.

El punto de conflicto: inmigración y fuerzas federales

Los demócratas exigen separar el financiamiento del DHS del resto del paquete presupuestario para introducir cambios en el funcionamiento de Immigration and Customs Enforcement (ICE). Entre las demandas figuran el fin de patrullajes móviles sin supervisión, reglas más estrictas sobre el uso de la fuerza, la obligatoriedad de cámaras corporales y la prohibición del uso de máscaras por parte de los agentes.

La presión política se intensificó tras la muerte de civiles en Minneapolis durante operativos federales, entre ellos el enfermero Alex Pretti, hechos que reavivaron el debate sobre el accionar de las fuerzas federales en tareas de seguridad interna.

Del lado republicano, el oficialismo necesita el respaldo de al menos siete senadores demócratas para evitar el cierre del Gobierno. El liderazgo legislativo mantiene abierta la posibilidad de volver a someter el paquete a votación si se alcanza un entendimiento político en las próximas horas.

Riesgo de cierre técnico

Incluso en caso de acuerdo, fuentes legislativas advirtieron que podría producirse un shutdown técnico breve, ya que cualquier modificación aprobada por el Senado deberá regresar a la Cámara de Representantes, que se encuentra actualmente en receso.

El riesgo de paralización parcial del Estado se inscribe en un patrón recurrente de la política estadounidense, donde el financiamiento federal se utiliza como herramienta de presión entre el Congreso y el Poder Ejecutivo.

En los últimos años, las discusiones presupuestarias se han visto crecientemente atravesadas por disputas ideológicas, en particular en temas vinculados a inmigración, seguridad interna y gasto público.

El escenario actual también refleja el clima político tras el regreso al poder del presidente Donald Trump, con una agenda marcada por el endurecimiento migratorio, el uso ampliado de agencias federales y una relación de alta confrontación con el Partido Demócrata y varios gobiernos estatales.

El antecedente del shutdown más largo de la historia

El actual riesgo de cierre parcial del Gobierno estadounidense revive el recuerdo del shutdown más prolongado de la historia de Estados Unidos, cuando el Congreso tardó 40 días en destrabar el financiamiento federal.

En aquel episodio, el Senado de los Estados Unidos aprobó por 60 votos contra 40 un acuerdo que permitió reabrir las agencias federales luego de semanas de parálisis estatal, protestas y fuertes tensiones políticas. El texto debió luego ser tratado por la Cámara de Representantes para su promulgación.

El cierre afectó a millones de personas en todo el país: cientos de miles de empleados federales quedaron sin cobrar sus salarios, se suspendieron servicios públicos, se retrasaron pagos de cupones de alimentos y se produjeron demoras en aeropuertos por la falta de personal de control y seguridad. Muchos trabajadores continuaron desempeñando sus tareas sin percibir ingresos, recurriendo a donaciones o préstamos de emergencia.

El acuerdo que puso fin al conflicto restableció de manera temporal la financiación de las agencias federales y frenó despidos hasta fines de enero, aunque dejó pendientes discusiones clave, como la continuidad de subsidios sanitarios vinculados a la Ley de Cuidado Asequible (Obamacare), uno de los principales puntos de fricción entre demócratas y republicanos.

Ese antecedente consolidó al financiamiento federal como una herramienta recurrente de presión política en Washington y expuso el impacto económico y social que puede generar la parálisis del Estado. En el escenario actual, legisladores advierten que, aun si se alcanza un acuerdo de último momento, no se descarta un cierre técnico breve, replicando la dinámica de crisis institucional que marcó aquel episodio histórico.

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