EEUU: avanza la reforma sanitaria impulsada por Obama
-
Melania Trump rompió el silencio sobre el caso Epstein: "No fui su víctima"
-
Israel mantendrá conversaciones de paz con el Líbano y pone el foco en el desarme de Hezbollah
Los demócratas en el Senado estadounidense lograron un primer triunfo al aprobar una medida para que continúe el debate del proyecto, que espera ser convertido en ley el próximo 24 de diciembre.
Aunque admitieron que, por el momento, no tenían fuerza para detener el proyecto de ley, los republicanos -todos los cuales votaron en contra- advirtieron que los demócratas pagarían un precio en las elecciones legislativas de medio término de noviembre de 2010.
El texto de la cámara alta apunta a brindar cobertura médica a 31 de los 36 millones de estadounidenses que carecen de ella y a hacer bajar los costos de la salud, al tiempo de mejorar la calidad de la atención. En total, 94% de los estadounidenses de menos de 65 años quedarán así protegidos.
Según la oficina del Presupuesto del Congreso (CBO), el proyecto de ley reduciría el déficit estadounidense en 132.000 millones de dólares en diez años, sobre todo permitiendo economías en dispositivos como el seguro contra enfermedad para los ancianos (Medicare).
El 7 de noviembre, la Cámara de Representantes adoptó su propia versión de la reforma. Una vez que el Senado apruebe su propio texto, deberá ser fusionado con el de la Cámara, y luego enviado a Obama para su promulgación y lograr así la mayor reforma de su tipo en cuatro décadas.
Los líderes demócratas esperan hacerlo antes del discurso de Obama sobre el Estado de la Unión a fines de enero o principios de febrero.
Se esperan conflictos dentro de las filas demócratas en torno de las nuevas y severas restricciones al dinero federal para el subsidio de abortos, y a la decisión del Senado de retirar una "opción pública" con respaldo del gobierno para competir con las aseguradoras privadas.
Eso hizo que el presidente de la Unión Internacional de Empleados de Servicios, Andy Stern, criticara el proyecto de ley por considerar que se quedaba corto de lo que su poderoso gremio esperaba sobre la reforma de salud.
"Aquí se trata de si la gente puede pagarse el seguro de salud. No se trata de Ben Nelson haciendo acuerdos. Se trata del pueblo estadounidense", dijo Stern a la cadena de televisión CNN, en referencia al renuente senador de Nebraska que finalmente les dio a los demócratas el último voto que precisaban para aprobar la norma. "Estoy tan decepcionado como cualquiera", agregó.
Pero la Casa Blanca defendió el proyecto rebajado, diciendo que éste todavía puede alcanzar el objetivo del presidente de transformar el problemático sistema de salud de Estados Unidos.
"Este es un proyecto muy, muy fuerte", dijo David Axelrod, un alto consejero de Obama. "Ayudará a dar seguridad a la gente que tiene seguro, y ayudará a la gente que no puede pagarse un seguro (...) Es el cambio que prometió el presidente. Es el cambio que estamos por brindar", agregó.
La nueva legislación requerirá a los estadounidenses la compra de un seguro y ofrecerá subsidios a las familias de bajos ingresos para que puedan hacerlo, al tiempo que prohibirá a las firmas de seguros negarse a dar cobertura debido a condiciones médicas preexistentes.




Dejá tu comentario