22 de febrero 2002 - 00:00

EEUU podría intervenir militarmente en conflicto

La ruptura del proceso de paz entre las FARC y el gobierno de Colombia planteará serios problemas para América latina, como una obligada escalada de la militarización regional y el desplazamiento de los rebeldes a países fronterizos.

La dinámica del conflicto seguramente pondrá a América latina en el centro de la actividad internacional de los Estados Unidos, quien pocos días atrás aseguró que las FARC figuraban en el primer lugar del ranking de los grupos terroristas, en esta región. Y una de las consecuencias, quizás la más grave, es que se volverá a hablar del fantasma de la militarización.

Si bien el problema regional es el conflicto colombiano, toda la zona es muy vulnerable. Hace mucho que no hay una guerra declarada en América latina, y lo que se tema es que éste tuviera consecuencias regionales que propiciarán un ascenso de los extremos políticos.

Para el Director del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de La Plata, Norberto Consani, «la decisión de Colombia fue una señal clara del gobierno de los Estados Unidos, el escenario es una guerra, ya no una paz caliente, las FARC están bien preparadas, la lucha va a llegar a las ciudades y la guerra va a ser total en todo el territorio».

Sin embargo, «los Estados Unidos va a guardar las formas, se mantendrá detrás de las bambalinas y esperará hasta ver cómo se desarrolla el conflicto», afirmó Consani, al tiempo que se refirió a las condiciones internacionales en que fue tomada la decisión del gobierno colombia-no y aseguró que se dio «luz verde» para militarizar la región.

En los que respecta a los refugiados, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) anticipó recientemente que unos 1.000 colombianos podrían atravesar la frontera hacia Panamá en un período de seis meses. Actualmente ya hay unos 700 refugiados colombianos en ese país. Según ACNUR, el país que ha recibido mayores solicitudes de refugio es Ecuador, con 5.000 pedidos, 85% provenientes de ciudadanos colombianos.

• Favorecidos

En tanto, todos los analistas coinciden en que el fin del proceso de paz favorecerá política, estratégica y aún militarmente a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), paramilitares. La primera gran ventaja que les concede a los «paras» el fin de las negociaciones es justamente poder reclamar que tenían razón cuando clamaban que el proceso de paz era un adefesio en el cual las FARC estaban obteniendo ventajas estratégicas y que a cambio no recibían nada. Otro factor que favorecerá a los paramilitares, sobre todo en el plano estratégico, es que la presión del ejército sobre ellas disminuirá de manera significativa. La fuerza pública estará totalmente ocupada con la guerrilla y difícilmente va a atender algún frente distinto a la guerra. Por otra parte, las AUC también podrán verse beneficiadas económicamente, en la medida que puedan ampliar su «base de contribuyentes» entre grupos cada vez mayores, y diferentes del narcotráfico.

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