EEUU: un muerto al explotar una nave espacial en vuelo experimental
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Las imágenes de televisión tomadas desde el aire mostraron partes de la nave esparcidas por el californiano Desierto de Mojave.
Las autoridades ya iniciaron una investigación en colaboración con la compañía, que durará varios días. Un equipo de expertos de la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) llegará el sábado al lugar del accidente.
El SpaceShipTwo despegó para realizar su trigésimo quinto prueba, de cara al inicio del programa de vuelos comerciales del espacio en 2016. La cápsula es la versión comercial de SpaceShipOne, la primera nave privada que superó la frontera del espacio en 2004.
Más de 500 personas han reservado ya una plaza para volar al espacio con la compañía de Branson, que anunció estar de camino a la zona del accidente "para estar con el equipo". Está previsto que llegue el sábado por la mañana.
La experiencia de volar al espacio cuesta 250.000 dólares, según la web de la empresa. Entre las más de 500 personas que ya han hecho su reserva están el actor Ashton Kutchner, su exmujer Demi Moore y Leonardo DiCaprio.
Durante las horas previas, la compañía estuvo informando de los preparativos del despegue y colgó en Twitter una fotografía de la nave SpaceShipTwo y su nave nodriza WhiteKnightTwo.
Pero posteriormente anunció que "una anomalía grave provocó la pérdida del SpaceShipTwo" y que desconocía el paradero de sus pilotos. "Trabajaremos mano a mano con las autoridades para determinar las causas de este accidente y ofrecer más información cuanto antes", aseguró la empresa aeroespacial.
La industria aeroespacial estadounidense ha sufrido una semana negra, después de que el cohete Antares de la empresa Orbital Sciences explotara el martes tras despegar del centro espacial Wallops de Virginia (este).
El cohete, que debía llevar la cápsula Cygnus con provisiones a la Estación Espacial Internacional (ISS), alcanzó a elevarse muy poco tras el lanzamiento, pero acabó convertido en una bola de fuego.
Las compañías privadas están intentando tomar el relevo de los transbordadores espaciales de la NASA, cuyo último vuelo tuvo lugar en julio de 2011 y que ahora adornan museos a lo largo del país.
Pero según el analista Marco Cáceres, de la consultora Teal Group, estos accidentes son "un revés para la industria del turismo espacial". "Tardaremos varios años en volver a ver estos vuelos", afirmó. "Ahora tendrán que realizar muchos más vuelos antes de poner en marcha su servicio comercial", apuntó.
Pero el director del Centro de Aviación y Espacial de Mojave tiene claro: "Mi mensaje es mantenerse en este camino. Esta industria vale la pena, pero no es fácil".




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