Egipcios conmemoran segundo aniversario de su revolución
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La maltrecha economía, la ausencia de consenso político sobre la nueva Constitución y varias decisiones polémicas de Mursi, como la emisión de un decreto en noviembre pasado para blindar sus poderes ante la Justicia hasta la aprobación de la Carta Magna, han puesto en pie de guerra a los no islamistas.
"Lo que ha pasado en los últimos meses ha sido una destrucción del Estado y de sus instituciones", afirmó tajante a Efe el dirigente del Partido de la Constitución, Emad Abu Gazi, portavoz del Frente de Salvación Nacional (FSN), la principal alianza opositora.
Los islamistas, por su parte, rehúsan entrar en confrontación directa este viernes, con motivo del aniversario, y no organizaron actos públicos.
"No vamos a hacer nada, lo único que tenemos es una iniciativa para el bien de Egipto", dijo lacónico uno de los portavoces del PLJ, Ahmed Subaya, a Efe, sin dar más detalles.
Esto no significa que los Hermanos Musulmanes no respondan a las críticas de sus adversarios, a los que acusan de hacer una oposición "antidemocrática".
"La oposición ha cometido un grave error al recurrir a la mentira y la desinformación, y cuando empleó métodos antidemocráticos para cambiar las cosas", afirmó el secretario general de la cofradía, Mahmud Husein, en una entrevista publicada hoy en la versión en inglés del diario estatal Al Ahram.
Husein negó, además, rotundamente que la Hermandad influya en las decisiones de Mursi, como sus rivales aseguran, y subrayó que la Presidencia es "independiente".
Mientras la contienda política no puede estar más enconada, muchos temen un estallido de violencia este fin de semana.
Desde la noche del miércoles, algunos jóvenes intentan derribar un muro que aisla el Parlamento y la sede del Consejo de Ministros de la plaza Tahrir, donde permanece una acampada de la oposición desde diciembre pasado, a lo que la policía ha respondido con gases lacrimógenos.
Los temores a un hipotético estallido de violencia han sido alimentados también por las amenazas lanzadas por los hinchas del club cairota Al Ahly, iracundos por el aplazamiento de la sentencia en el juicio por la muerte de 74 personas en febrero pasado en la masacre del estadio de Port Said.
El fallo estaba previsto para el próximo sábado, pero ha sido pospuesto por el hallazgo de nuevos indicios, aunque ese día se celebrará una sesión del juicio, para el que los llamados "Ultras" del Ahly ya han lanzado duras amenazas.




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