30 de agosto 2021 - 00:00

El aeropuerto de Kabul, un imán cada vez más potente para los agresores

Washington - Las agencias de inteligencia estadounidenses estaban casi seguras el último miércoles por la noche de que un ataque era inminente fuera del aeropuerto de Kabul, lo que provocó una advertencia del Departamento de Estado a los ciudadanos estadounidenses para que abandonaran el área de inmediato. Poco más de 12 horas después, un atacante suicida caminó entre la gran multitud hasta una puerta controlada por tropas estadounidenses y detonó explosivos, provocando la muerte de al menos 13 miembros del servicio estadounidense y 79 afganos. Ese fue un cierre trágico para la presencia militar de 20 años de Estados Unidos en Afganistán y la mayor pérdida de vidas para el Ejército estadounidense apostado allí en una década, en medio de la retirada total de las tropas para martes 31 ordenada por el presidente Joe Biden.

¿Cómo logró el atacante atravesar los puntos de control de los talibanes? ¿Por qué las tropas estadounidenses estaban en un espacio tan concentrado cuando sabían que un ataque era inminente?

“Hubo un fracaso en alguna parte”, les dijo a los periodistas el general Frank McKenzie, jefe del Comando Central de Estados Unidos, horas después del ataque, que fue reivindicado por el Estado Islámico Jorasán (EI-J), la afiliada afgana del EI.

Funcionarios estadounidenses, que hablaron bajo condición de anonimato, declararon que semanas antes de que comenzara la evacuación tras la toma de la capital por los talibanes, el Ejército había comenzado a pedir aprobación para sacar del país a los afganos en riesgo. Sin embargo, la lentitud del procesamiento de las solicitudes y la imposibilidad de asegurar el alojamiento de los evacuados en terceros países ralentizaron el ritmo de las salidas.

En un momento, las tropas quedaron en primera línea en las puertas del aeropuerto ante el caos exterior. “Esto no debió pasar”, dijo a la agencia Reuters un funcionario militar estadounidense. “No debieron morir”.

En la vorágine de críticas contra Biden por la peligrosa evacuación de estadounidenses y afganos que trabajaban para Washington, algunos cuestionaron su decisión de devolver la base aérea de Bagram en julio, con mucho la instalación militar más grande de Estados Unidos en Afganistán. Algunos legisladores republicanos argumentaron que si la base se hubiese mantenido abierta, la evacuación habría sido más ordenada.

Funcionarios estadounidenses rechazaron esos argumentos. Uno del Departamento de Defensa de Estados Unidos, que también habló bajo condición de anonimato, dijo que se habrían necesitado aproximadamente 8.000 soldados estadounidenses para asegurar Bagram, que probablemente habría sido atacado por los talibanes cuando llegaron al poder. Además, los estadounidenses que hubiesen querido salir de la capital se habrían enfrentado a un viaje de 40 minutos a través de los puestos de control de los talibanes.

En las próximas horas, Estados Unidos centrará su atención en retirar los aproximadamente 5.000 soldados en el aeropuerto de Kabul. La Casa Blanca sostuvo que los próximos días probablemente serán los más peligrosos de la operación.

Militantes del EI ya han disparado contra aviones durante la operación de evacuación, pero con poco éxito, según funcionarios, quienes agregaron que ataques con cohetes y atentados suicidas con bombas serán una amenaza mayor a medida que disminuya el número de tropas estadounidenses.

Uno de los funcionarios estadounidenses dijo que el momento “Saigón” de Biden, la tristemente célebre evacuación estadounidense de Vietnam en 1975, podría concretarse cuando los afganos fuera del aeropuerto se den cuenta de que las etapas finales de la retirada militar de Washington están en marcha.

Agencia Reuters

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