22 de marzo 2022 - 00:01

El endurecimiento de la guerra reavivó la polémica europea por un boicot energético a Rusia

El petróleo subió entre el 5% y el 6%. En Londres tocó los 114 dólares por barril y en Nueva York, los 110. Moscú reorienta sus exportaciones hacia Oriente. Una cuña entre Washington y Bruselas.

POTENCIA. La gigantesca infraestructura petrolera de Rusia enfrenta un momento crítico debido a las sanciones occidentales, que han recortado sensiblemente su capacidad exportadora.
POTENCIA. La gigantesca infraestructura petrolera de Rusia enfrenta un momento crítico debido a las sanciones occidentales, que han recortado sensiblemente su capacidad exportadora.

Bruselas y Londres - El impasse y la creciente violencia en la guerra de Rusia contra Ucrania acelera el debate en la Unión Europea (UE) sobre un posible embargo al petróleo y el gas del primero de esos países, algo que se tradujo ayer en un nuevo y fuerte aumento de la cotización del crudo. La variedad de Brent subió en Londres 7,12% hasta 115,62 dólares por barril, mientras que el WTI trepó en Nueva York 7,09% para finalizar la rueda a 112,12 dólares.

Un elemento extra se sumó a la tensión del mercado: el ataque de milicias hutíes -chiitas- en Yemen contra instalaciones de la petrolera estatal saudita Aramco durante el fin de semana. Ante eso, el reino wahabita aclaró ayer que no se hará responsable por una eventual escasez de suministro debido a las acciones de ese movimiento respaldado por Irán.

El jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, condenó ayer la ofensiva rusa sobre la ciudad ucraniana de Mariúpol. “Lo que está ocurriendo es un enorme crimen de guerra. Están destruyendo todo, bombardeando y matando a todos”, dijo.

Alemania

La ministra alemana de Relaciones Exteriores, Annalena Baerbock, coincidió en que “se trata claramente y sin dudas de crímenes de guerra”, algo que fue utilizado por otros dirigentes europeos para presionar por nuevas sanciones, en particular contra el sector energético de Rusia, tal como lo pide el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Berlín se opuso a esa posibilidad en la reunión de cancilleres por su elevado nivel de dependencia de los hidrocarburos rusos, pero el tema quedó planteado con más fuerza que nunca.

“Visto el nivel de la destrucción en Ucrania en este momento, es muy difícil, en mi opinión, argumentar que no deberíamos movernos hacia sanciones contra el sector energético, particularmente el petróleo y el carbón”, replicó el canciller irlandés, Simon Coveney. El Gobierno de Polonia se expresó en el mismo sentido.

El canciller de Lituania, Gabrielius Landsbergis, señaló, por su parte, que “el petróleo representa la fuente de ingresos más importante para el presupuesto ruso, y es fácilmente reemplazable”.

En ese escenario, Bélgica anunció que retrasará en diez años su abandono de la energía nuclear.

Hasta el momento, la UE adoptó varios paquetes de pesadas sanciones económicas contra funcionarios y empresas rusas, pero se ha resistido a extender las medidas restrictivas a los sectores de energía, en especial petróleo y gas, por su alto nivel de dependencia.

Por su parte, Baerbock dijo que los países europeos están “trabajando mucho para reducir la dependencia de las importaciones combustibles fósiles y vamos a salir de la dependencia energética que tenemos con relación a Rusia”.

En la llaga

Zelenski tocó ayer ese asunto sensible y llamó a la UE a que detenga todo el comercio con Rusia, en particular de petróleo y gas.

“Ningún euro para los ocupantes. Ciérrenles todas sus puertas, no le envíen sus bienes, rechacen los recursos energéticos”, suplicó el presidente ucraniano.

“Sin comercio con ustedes, sin sus empresas y sus bancos, Rusia no tendrá más dinero para esta guerra”, agregó.

“Por favor no patrocinen las armas de guerra de ese país, de Rusia”, imploró Zelenski, que se dirigió luego de manera directa a los alemanes: “Ustedes tienen la fuerza, Europa tiene la fuerza”, urgió.

Alrededor del 40% de las importaciones europeas de gas provienen de Rusia, y diversas estimaciones indican que en el segmento de petróleo esa dependencia es superior al 20%. Por ello, parte importante de la infraestructura industrial en el bloque está apoyada en la disponibilidad de esas fuentes energéticas, en particular el gas ruso. Esa situación es particularmente sensible en Alemania.

Medidas

Entre las sanciones ya adoptadas, la UE ordenó la exclusión de importantes bancos rusos de la red interbancaria Swift, pero no incluyó en esa medida precisamente a las entidades a donde realiza los importantes pagos por las importaciones de gas y petróleo.

El Kremlin salió de inmediato a advertir que Europa se vería muy afectada en caso de un embargo petrolero, lo que afectaría el equilibrio energético del continente, a diferencia de Estados Unidos, que ya adoptó esa medida.

“Tal embargo tendría un impacto muy serio en el mercado mundial del petróleo, un impacto muy grave en el equilibrio energético en el continente europeo”, dijo a periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, en una conferencia de prensa.

“Los estadounidenses permanecerían como están y estarían en mucho mejor posición que los europeos. Esto sería difícil para los europeos, esta decisión afectaría a todos”, dijo Peskov tratando de introducir una cuña entre los aliados.

A esas declaraciones se sumaron hechos: Rusia y Kazajistán comenzaron a trabajar en un desvío del flujo de petróleo hacia China, dijo ayer el viceprimer ministro ruso Alexander Novak.

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