11 de diciembre 2016 - 20:19

El Estado Islámico retomó el control de las ruinas de Palmira

El Estado Islámico retomó el control de las ruinas de Palmira
Estado Islámico regresó este domingo a las ruinas romanas de Palmira, que habían sido el escenario de algunas de las peores atrocidades y actos de vandalismo realizados durante una primera ocupación de este grupo yihadista entre el 2015 y marzo de este año.

Los ataques rusos no fueron suficientes para impedir que las fuerzas del "Califato" retomasen el control de la ciudad siria en una ofensiva masiva e improvisada, que según parece es la respuesta a la cadena de derrotas sufridas por los yihadistas en Siria e Irak a lo largo del último año.

Mientras la atención de las cancillerías internacionales -y del ejército de Damasco- estaba concentrada en la trágica batalla de Aleppo, donde hoy continuaron los bombardeos, los milicianos del Califato lograron aplastar en tan solo cuatro días -y gracias a una fuerza de miles de hombres- a la resistencia de las fuerzas leales.

Tras este avance, no se descarta ahora que los yihadistas del Estado Islámico (EI) puedan llevar a cabo nuevas destrucciones de antiguos monumentos en el que es uno de los sitios arqueológicos más importantes de Medio Oriente y patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Durante su primera ocupación los milicianos del "Califa" Abu Bakr al Baghdadi demolieron el Arco del Triunfo, los templos de Baal Shamin y de Bel, además de arrasar con una prisión tristemente famosa en la que el régimen había encarcelado y torturado a miles de opositores.

Los yihadistas además usaron el escenario romano para las ejecuciones públicas y mataron al exdirector del lugar, Khaled al Assad, de 81 años.

Fue Talal Barazi, gobernador de la provincia de Homs, que incluye a Palmira, el que confirmó la caída de la ciudad en manos del Estado Islámico.

El ejército sirio -dijo Barazi hablando a la televisión de Al Ikhbariya- tomó nuevas posiciones fuera de la ciudad y "está utilizando todos los medios posibles para impedir a los terroristas de permanecer en Palmira".

Los yihadistas se habían apoderado el pasado sábado de algunos suburbios, pero en la noche se vieron obligados a retroceder ante los bombardeos rusos. Según fuentes de Moscú, se llevaron a cabo 64 ataques en los cuales fueron muertos 300 milicianos del EI. Pero las fuerzas de Estado Islámico lograron reorganizarse y hoy lograron dar el golpe decisivo.

La retirada del ejército sirio, destacó el gobernador Barazi, fue inevitable frente a la "superioridad de las fuerzas del enemigo".

El centro ruso de monitoreo de Siria estimó en 4.000 los milicianos que participaron en la ofensiva, provenientes de las provincias de Raqqa y Deyr az Zor.

Según el Observatorio Nacional para los Derechos Humanos en Siria (ONDUS), Al Bagdadi envió a cientos de hombres desde Irak, pese a que en este país el "Califato" se enfrenta desde hace casi dos meses a una ofensiva leal sobre su bastión de Mosul.

El secretario de Defensa estadounidense, Ash Carter, llegó este domingo a Bagdad, donde tiene programado reuniones con las autoridades iraquíes y con la cúpula militar.

Mientras, frente a la ausencia de novedades el frente diplomático, en Aleppo continúan los combates y el avance de las tropas leales sobre lo que queda de ese enclave oriental en manos de los rebeldes y de los milicianos de Al Qaeda.

Otros 4.000 civiles, según los medios gubernamentales sirios, dejaron en las últimas horas los barrios asediados: en total, desde el inicio de la ofensiva en noviembre pasado, 70 mil personas abandonaron esos barrios.

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