El Gobierno de facto dejará salir de Honduras a Zelaya se renuncia a ser restituido
-
Trump advirtió sobre una gran escalada bélica si fracasa la paz con Irán
-
En medio de la frágil tregua en Medio Oriente, Irán consolida su poder en el estrecho de Ormuz
El miércoles por la noche, la custodia militar fue reforzada alrededor de la embajada brasileña.
La votación del Congreso unicameral es uno de los puntos del acuerdo alcanzado en octubre entre el Gobierno de facto y Zelaya bajo el auspicio de Estados Unidos para tratar de acabar con la crisis política desatada tras el golpe de Estado.
El Gobierno de Micheletti accedió a dar a Zelaya un salvoconducto para que viajara como asilado del Gobierno mexicano, pero Zelaya pretendía llegar a México como huésped distinguido.
Zelaya dijo que la administración de facto pretendía que aceptara de último momento no ser restituido como condición para otorgarle la salida de Honduras.
"Existía una carta adjunta que querían que firmara que me negué a firmarla. Era renunciar al mandato que el pueblo me había dado hasta el 27 de enero como presidente", dijo Zelaya a Radio Globo.
"Si ellos ya no quieren dar el salvoconducto, pues que no lo den y se acabó aquí el asunto", subrayó.
Zelaya tiene órdenes de arresto en su contra si sale de la sede diplomática por supuestamente violar la Constitución al tratar de realizar una consulta popular que abriera paso a la reelección.
La comunidad internacional ha reclamado sin éxito la restitución e incluso países que han reconocido las elecciones del 29 de noviembre, como Estados Unidos, aseguran que antes de que asuma el próximo presidente electo, Porfirio Lobo, es necesario restaurar el orden constitucional.
Pero Micheletti se ha negado a restituir a Zelaya, a quien ha llamado en cambio a formar un gobierno de coalición para acabar con la crisis, y el jueves pidió respeto para la "soberanía" de Honduras.
"Ayer hubo un conflicto que se iba a tornar nacional. Una vez más se nos engañó con falacias desde la embajada de Brasil", dijo el presidente de facto en un discurso durante celebración del Día del Ejército, en Tegucigalpa.
Tras el fallido intento de dar una salida a Zelaya, México dijo que estaba realizando gestiones con el apoyo de "países amigos" y actores políticos en Honduras para obtener las garantías de seguridad para Zelaya.
El jueves, la canciller mexicana, Patricia Espinosa, señaló que su país continuará con esos esfuerzos pero que aún no hay una definición sobre el estatus que se le daría a Zelaya, enfatizando en que es una decisión sólo de México.
"La definición de la calidad migratoria con la cual se admite a un ciudadano de otra nacionalidad es facultad exclusiva de un país que lo recibe", dijo. "Hay varias figuras dentro de la legislación mexicana que podrían ser aplicadas", añadió.
El canciller de Brasil, Celso Amorim, dijo que era "inaceptable" poner condiciones a la salida de Zelaya y consideró que Estados Unidos estaría frustrado por el fallido intento del jueves del derrocado líder por dejar el país




Dejá tu comentario