10 de diciembre 2009 - 20:50

El Gobierno de facto dejará salir de Honduras a Zelaya se renuncia a ser restituido

El miércoles por la noche, la custodia militar fue reforzada alrededor de la embajada brasileña.
El miércoles por la noche, la custodia militar fue reforzada alrededor de la embajada brasileña.
El Gobierno de facto de Honduras está dispuesto a dejar salir del país al derrocado presidente Manuel Zelaya si acepta no ser restituido, como decidió el Congreso la semana pasada, dijo el canciller Carlos López.

Sin embargo, el depuesto mandatario rechazó la posibilidad de abandonar su lucha por volver al poder, lo que dejó en el aire su eventual partida del país hacia México y prolongó la crisis política que divide al país desde hace cinco meses.

Zelaya, refugiado desde hace casi tres meses en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, trató el miércoles de salir a México desde la sede diplomática pero su intento fracasó por desacuerdos con el Gobierno del presidente de facto Roberto Micheletti sobre los términos.

"Había un entendimiento en el sentido de que el señor Zelaya iba a suscribir una declaración con motivo de su salida para expresar que respetaba completamente el pacto Guaymuras-Tegucigalpa-San José", dijo el canciller interino, Carlos López, refiriéndose a un acuerdo firmado en octubre para acabar con la crisis.

"Y que respetaba, asimismo, la decisión del Congreso Nacional en el sentido de que confirmaba el cese de su mandato", añadió a la televisión local.

El Congreso de Honduras votó a inicios de diciembre no restituir al derrocado mandatario y mantener un decreto del 28 de junio por el cual fue destituido horas después de que militares lo expulsaron del país hacia Costa Rica.

La votación del Congreso unicameral es uno de los puntos del acuerdo alcanzado en octubre entre el Gobierno de facto y Zelaya bajo el auspicio de Estados Unidos para tratar de acabar con la crisis política desatada tras el golpe de Estado.

El Gobierno de Micheletti accedió a dar a Zelaya un salvoconducto para que viajara como asilado del Gobierno mexicano, pero Zelaya pretendía llegar a México como huésped distinguido.

Zelaya dijo que la administración de facto pretendía que aceptara de último momento no ser restituido como condición para otorgarle la salida de Honduras.

"Existía una carta adjunta que querían que firmara que me negué a firmarla. Era renunciar al mandato que el pueblo me había dado hasta el 27 de enero como presidente", dijo Zelaya a Radio Globo.

"Si ellos ya no quieren dar el salvoconducto, pues que no lo den y se acabó aquí el asunto", subrayó.

Zelaya tiene órdenes de arresto en su contra si sale de la sede diplomática por supuestamente violar la Constitución al tratar de realizar una consulta popular que abriera paso a la reelección.


La comunidad internacional ha reclamado sin éxito la restitución e incluso países que han reconocido las elecciones del 29 de noviembre, como Estados Unidos, aseguran que antes de que asuma el próximo presidente electo, Porfirio Lobo, es necesario restaurar el orden constitucional.

Pero Micheletti se ha negado a restituir a Zelaya, a quien ha llamado en cambio a formar un gobierno de coalición para acabar con la crisis, y el jueves pidió respeto para la "soberanía" de Honduras.

"Ayer hubo un conflicto que se iba a tornar nacional. Una vez más se nos engañó con falacias desde la embajada de Brasil", dijo el presidente de facto en un discurso durante celebración del Día del Ejército, en Tegucigalpa.

Tras el fallido intento de dar una salida a Zelaya, México dijo que estaba realizando gestiones con el apoyo de "países amigos" y actores políticos en Honduras para obtener las garantías de seguridad para Zelaya.

El jueves, la canciller mexicana, Patricia Espinosa, señaló que su país continuará con esos esfuerzos pero que aún no hay una definición sobre el estatus que se le daría a Zelaya, enfatizando en que es una decisión sólo de México.

"La definición de la calidad migratoria con la cual se admite a un ciudadano de otra nacionalidad es facultad exclusiva de un país que lo recibe", dijo. "Hay varias figuras dentro de la legislación mexicana que podrían ser aplicadas", añadió.

El canciller de Brasil, Celso Amorim, dijo que era "inaceptable" poner condiciones a la salida de Zelaya y consideró que Estados Unidos estaría frustrado por el fallido intento del jueves del derrocado líder por dejar el país

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