Berlín - De “autómata” a canciller. El moderado y austero socialdemócrata Olaf Scholz toma en Alemania el relevo de Angela Merkel, para dirigir una inédita coalición de tres partidos gracias a su experiencia de ministro y a una campaña sin pasos en falso.
El hombre que usó la pandemia para dejar la ortodoxia
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El partido SPD del exministro de Finanzas del Gobierno saliente era dado por casi muerto hasta hace poco, pero al final ganó las legislativas de septiembre y consiguió luego crear una coalición con los ecologistas y los liberales.
En el último Gobierno de coalición de Merkel, Scholz sucedió en 2018 en el prestigioso ministerio de Finanzas al muy ortodoxo cristianodemócrata Wolfgang Schäuble, cuya inflexible gestión financiera prosiguió. Sin embargo, ganó terreno con la pandemia, cuando no dudó en romper con la ortodoxia presupuestaria. El SPD lo designó entonces como candidato a las legislativas de septiembre de 2021.
Ascenso
Sin hacer mucho ruido e inspirándose del sobrio estilo Merkel, este amante de los largos paseos de 63 años logró imponerse pese a ser poco conocido por los alemanes. No existe en efecto ninguna biografía del futuro canciller, pese a haber sido varias veces ministro o alcalde de Hamburgo, la segunda ciudad del país.
Descrito por el Spiegel como “la encarnación del aburrimiento” en política, Scholz ha pasado por todos los niveles de la acción pública desde los años 1970.
Nacido en Osnabruck el 14 de junio de 1958, Olaf Scholz se unió al SPD a los 17 años. Entonces tenía cabello largo y coqueteaba con las ideas más izquierdistas del partido.
Se hizo abogado especialista en derecho laboral y en 1998 fue elegido diputado, y luego secretario general del SPD (2002-2004). En ese cargo, Scholz tuvo que explicar todos los días ante las cámaras el detalle de las impopulares reformas liberalizantes del entonces canciller Gerhard Schröder.
Carácter
Objeto de burlas por su talante austero y sus discursos en tono de autómata que le valieron el sobrenombre de “Scholzomat”, el nuevo canciller admitió que “no era una descripción totalmente falsa”. Pero agregó: “Siempre se me hacían las mismas preguntas y yo daba las mismas respuestas”.
En 2004, la liberalización del mercado de trabajo dividiría a la izquierda, precipitando la derrota de Schröder ante Angela Merkel en 2005.
En 2007 fue nombrado ministro de Trabajo en una gran coalición gubernamental y en 2011, este hombre obsesionado por la política –sector donde también esta su esposa, Britta Ernst, ministra de Educación en la región de Brandeburgo– se convertiría en alcalde de Hamburgo.
Ahí, Scholz llevo a cabo una ambiciosa política en materia de vivienda y de protección a la infancia, aun a costa de agotar el presupuesto de la ciudad.
Agencia AFP



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