Ciudad de México - El fallo emitido ayer por un juez contra el mexicano Joaquín “Chapo” Guzmán marca el fin de una carrera criminal y quizá el inicio de una leyenda, pero los especialistas ven con pesimismo el impacto de este hecho en el futuro del narcotráfico.
El narcotráfico, una hidra a la que le van a crecer muchos capos
Mencionan el caso del número dos del cartel, Ismael "Mayo" Zambada, a quien se atribuyen hasta 3.000 asesinatos y aún opera en las montañas.
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Afirman que no influirá en lo más mínimo en el mercado de las drogas en EE.UU., que sigue igual que antes del arresto del llamado “rey de las drogas”, con una alta demanda aunque ahora más de narcóticos sintéticos como el “fentanilo”, 50 veces más potente que la heroína.
“Es la despedida formal de nuestro más célebre bandido, pero, en sentido estricto, su vida terminó en el momento en que fue entregado a las autoridades del país vecino hace dos años y medio”, señaló el experto en temas criminales Alejandro Hope. Este se pregunta si “tendrá algún efecto disuasivo el castigo ejemplar a Joaquín Guzmán” o si “alguien decidirá no entrar a la ilegalidad para evitar terminar como el Chapo, viviendo su vejez en una celda minúscula, desprovisto de casi cualquier contacto humano”.
“Lo dudo. Siempre habrá alguien que se crea más listo o más suertudo o más brutal y que apueste a que él sí logrará morir en su cama de oro. O que decida jugársela para tener sus pocos años de rey”, señaló lapidario.
El analista recordó el caso del compadre y “vice” del Chapo, que se atribuye entre 2.000 y 3.000 asesinatos y hasta hace dos años era cabeza de un imperio extendido a más de 50 países, Ismael “Mayo” Zambada, quien sigue operando normalmente desde su escondite en las montañas del estado norteño de Sinaloa. Se trata de “un septuagenario con décadas en el narcotráfico” que se mantiene “seguro en algún escondite de la Sierra Madre, disfrutando lo conseguido en una larguísima carrera criminal”, indicó.
Para Hope, desde que el Chapo fue detenido y luego extraditado a EE.UU. tras fugarse dos veces de sendas cárceles de alta seguridad , el tráfico de drogas sigue” y la “violencia asociada a la prohibición” se mantiene intacta.
Aunque rechaza que capturar a un jefe criminal “no sirva de nada” pues “hay razones éticas y estratégicas para continuar con la política de descabezamiento” de las mafias criminales, estima que “pacificar el país no pasa solo por la captura y encarcelamiento de uno o mil capos”.
Se cree que el “Chapo” será enviado a la prisión de alta seguridad ADX Florence, en el estado de Colorado, donde están recluidas figuras legendarias del crimen como Theodore Kaczynski, conocido como “Unabomber” y Zacarias Moussaoui, acusado de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Guzmán pasará 23 de 24 horas confinado en una celda de 8 metros cuadrados con solo un poco de tiempo para salir a ver el sol y hacer gimnasia en un patio.
“Sabremos poco de él por años o tal vez nada hasta su último suspiro. Y la muerte tal vez le llegue como alivio”, afirmó Hope.
A su vez, Alejandra Ibarra, que cubrió todo el proceso de Guzmán para el influyente semanario Riodoce de Sinaloa, un respetado órgano de prensa que se ocupa de temas criminales, insistió en que este es “el fin de la historia” para el “Chapo”.
Según ella, no se puede prever que el jefe criminal siga “operando su negocio” ni “otra fuga espectacular” o un “giro de 180 grados en el juicio que le beneficie”.
Autora del libro “El Chapo Guzmán, el juicio del siglo”, señaló al diario El Universal que “esto no es justicia para México” porque al famoso mafioso se lo juzgó “por crímenes de tráfico de droga, que no ofrecen respuestas ni soluciones a la impunidad o verdades de cosas que estamos buscando”.
Ibarra, que realiza en la Universidad de Columbia un proyecto sobre la violencia contra periodistas en México, afirma que le deja el proceso un sabor “bastante agridulce”, pero afirmó que no se atreve a establecer “qué tanto representa para México”. Sobre la posibilidad de una apelación señaló que “es el final de su historia” y no prevé ningún vuelco.
Agencia ANSA




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