Nueva York (El Mundo, AFP, ANSA) -« Luchar hasta que caigan las primeras bombas» fue la consigna de los 200 pacifistas norteamericanos que en la gélida mañana de ayer se concentraron frente a Naciones Unidas en NuevaYork para expresar su oposición a una eventual guerra en Irak, cuando en esa sede Hans Blix y Mohammed el Baradei daban su informe sobre lo inspeccionado.
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Las protestas se saldaron con varios detenidos, 20 según Eric Laursen, de la organización No Sangre por Petróleo.
A su vez, la solicitada firmada ayer en «The New York Times» por cientos de artistas, como Susan Sarandon; cineastas, como Oliver Stone; e intelectuales, como Vidal Gore, es un botón de muestra del virus pacifista que se extiende como un fantasma. Miles Solay, de la organización global Not in my Name, argumentó que «la invasión a Irak sería injusta, inmoral e ilegítima». De la negación absoluta del movimiento pacifista, que era tildado de «traidor», se pasó a manifestaciones tímidas de la irrelevante izquierda, nostálgica de los '60 y dividida.
•Lanzamiento
Hace unos días se lanzó en Chicago el grupo Asociaciones Estadounidenses Contra la Guerra (USLAW). Más de 200.000 estudiantes cerraron filas en la National Youth and Student Peace Coalition (NYSPC).
Treinta y seis ciudades se unieron en escasas semanas al movimiento Cities for Peace y 70 asociaciones se dan la mano en Unidos por la Paz. Las consignas de «Win without War» (Ganar sin Guerra) y «Not in my Name» corren por mail y hasta se exhiben en carteles.
Los estadounidenses, ya se sabe, son más dados al microactivismo de parroquia que al exhibicionismo de la calle, y más con el frío polar de estos días. Meses después del 11 de setiembre, unas 50 familias que perdieron a sus seres queridos en las Torres Gemelas crearon Peaceful Tomorrows, por un mañana pacífico. «Nos hemos enfrentado a la incomprensión en nuestras propias familias», cuenta Colleen Kelly, la coordinadora neoyorquina del grupo, que perdió a su hermano Billy.
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