El Papa canonizó al primer santo brasileño ante un millón de fieles
-
Chile: la mega reforma propiciada por Kast llega al parlamento
-
EEUU "no ha fijado un plazo concreto" para escuchar la propuesta de Irán para un acuerdo
Benedicto XVI durante la ceremonia.
Benedicto XVI llamó a seguir el ejemplo del santo, "en una época tan llena de hedonismo", con la práctica de la castidad dentro y fuera del matrimonio.
Llamó además a decir "no" a la prensa que "ridiculiza" la virginidad antes del casamiento y la "santidad del matrimonio".
Un mensaje en el mismo tono del transmitido el jueves a 40.000 jóvenes latinoamericanos, a quienes llamó a convertirse en "apóstoles" del mensaje cristiano y a respetar la castidad y el matrimonio, al tiempo que reiteraba su mensaje contra el aborto y la eutanasia.
En su primer discurso a los obispos brasileños, su última actividad en Sao Paulo antes de partir hacia Aparecida (160 km de Sao Paulo), el pontífice hizo nuevamente referencia indirecta al aborto, despenalizado recientemente en ciudad de México y en debate en Brasil.
"Se ataca impunemente la santidad del matrimonio y la familia, comenzando por hacer concesiones ante presiones capaces de incidir negativamente sobre los procesos legislativos; se justifican algunos crímenes contra la vida en nombre de los derechos de la libertad individual", lamentó.
En otro frente, el pontífice llamó a "no economizar esfuerzos en la búsqueda de los católicos apartados", denunció "el proselitismo agresivo de las sectas", la "multiplicación" de "nuevas denominaciones cristianas" y "las embestidas del agnosticismo, del relativismo y del laicismo".
América Latina ha sufrido en las últimas décadas el crecimiento exponencial de los credos evangélicos pentecostales, a costa de una sangría de fieles en la Iglesia católica.
En sus orientaciones, el Papa dijo que la finalidad de la Iglesia debe ser exclusivamente "la salvación de almas", pero sin descuidar el "pan material", llamando a la Iglesia a ayudar a los pobres en sus "necesidades más urgentes".
Pero se declaró contrario a la vinculación de los sacerdotes con política o ideología.
Un mensaje claro en una región que en las décadas del 60 y el 70 vio crecer la Teología de la liberación, asociada a la izquierda, que proclamaba un trabajo más próximo a los pobres y cuyos principales exponentes fueron silenciados por el Vaticano, muchos de ellos cuando el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe era el cardenal Joseph Ratzinger, actual Papa.
La visita de cinco días del pontífice es considerada el primer acercamiento de Benedicto XVI a América Latina, donde reside la mitad de los fieles del mundo, unos 600 millones de personas.
El domingo el Papa inaugurará en Aparecida la V Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe, que reflexionará sobre los desafíos de la Iglesia en la región.





Dejá tu comentario