El plan Hambre Cero de Lula dominó inicio de cumbre del G-8
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Tras descartar el recurso a un gravamen sobre las transacciones financieras -lo que se conoce como «tasa Tobin»por tratarse de un debate «contaminado», Chirac dijo que «no estaría injustificado» establecer un impuesto sobre el comercio de armamento, como sugiere Lula. «Hay un comercio considerable de armas individuales que alimentan la inquietud de todos», afirmó el presidente francés, que dijo ser «muy favorable» al examen de una tasación de esa naturaleza.
•Locuacidad
En tren de pedir, Lula fue locuaz: «No tengo duda de que Brasil merece ser miembro permanente» del Consejo de Seguridad de la ONU, y añadió que va a trabajar para que Latinoamérica tenga mayor presencia, porque merece incluso más de un asiento permanente, al referirse a las aspiraciones mexicanas.
Once líderes de países en desarrollo, entre los que estaban Brasil, México, China, India, Argelia, Nigeria, Sudáfrica, Marruecos, Senegal, México, Brasil, China, Arabia Saudita, Malasia e India.
La ofensiva de Lula lo llevó a decir que no imagina otras cumbres del G-8 sin la presencia de los países pobres.
No obstante, el presidente brasileño insistió en que los países en desarrollo «no debemos esperar a ser invitados. Tenemos que empezar a hacer nuestras reuniones y nuestras políticas», en una proclamación de multilateralismo. «Tenemos muchos puntos en común y reforzar nuestras relaciones sería bueno para todos», añadió.
Al comentar el encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin -a quien invitó a visitar Brasil y de quien dijo haber quedado «impresionado»-, explicó que, aparte de las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea, «hay un mundo más grande», y recordó que los intercambios comerciales de su país con China superan a los que tiene con EE.UU.
Lula dijo que en su entrevista con el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, abordaron el proceso de reforma de la Política Agraria Común y de su dispositivo de subvenciones contra las que lucha, y reafirmó su oposición «para que las relaciones comerciales sean más democráticas» a escala internacional. Las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre reducción de ayudas agrícolas, y que constituyen el principal punto de bloqueo de la ronda de Doha «tienen que avanzar», subrayó el jefe del Estado brasileño, aunque reconoció que «no es un asunto fácil».
Lula mantuvo en Evian una conversación informal con el presidente estadounidense, George W. Bush, en la que precisó que había tratado sólo de la agenda del encuentro que ambos mantendrán en Washington el próximo día 20.




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