Asunción (EFE) - El presidente paraguayo, Luis González Macchi, anunció ayer que está dispuesto a someterse a los mandatos de la Justicia una vez que entregue el poder en agosto del año próximo, pese a los fueros que pueda tener como senador vitalicio. «Si por ahí me hacen jurar como senador vitalicio, que es una decisión del Senado, y existe un problema judicial, voy a pedir mi desafuero. Eso no es un problema para mí», dijo el jefe de Estado a periodistas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
González Macchi, con varias denuncias de corrupción en su contra desde que se hizo cargo del poder, en marzo de 1999, rechazó que haya iniciado contactos con el Senado para asegurarse la protección de los fueros como legislador cuando deje la presidencia, el 15 de agosto de 2003.
El mandatario ha conseguido frenar dos trámites de juicio político por corrupción impulsados en su contra por el opositor Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), por la compra de un auto robado en Brasil y el desvío de 16 millones de dólares del Banco Central a una cuenta en los Estados Unidos.
«Es un tema que no me quita el sueño, tenemos ocho meses de gobierno y problemas más importantes», enfatizó el gobernante después de presidir el juramento del senador José Burró como nuevo ministro de Justicia y Trabajo.
Al acto asistieron otras autoridades del Poder Legislativo, entre ellas, el presidente del Congreso, Juan Carlos Galaverna, quien responsabilizó al mandatario de la difusión de una charla telefónica suya con un magistrado de la Corte Suprema de Justicia. La difusión en un programa de televisión de la presunta conversación de Galaverna, en la que pedía a un magistrado de la Corte una cita para discutir la «orientación política» en un caso judicial, provocó un escándalo y derivó en debates vinculados al tráfico de influencias y la legalidad de las escuchas telefónicas.
Dejá tu comentario