15 de abril 2003 - 00:00

El sueño de la nación árabe

Bagdad y Damasco (ANSA) - El partido Baas, fundado en Damasco, en 1947, llegó al poder en Siria en 1963 y cinco años después en Irak. A pesar de que la doctrina del movimiento considera que los distintos países árabes son entidades que algún día deberán fundirse «en un solo Estado árabe», las alas iraquí y siria del Baas están profundamente divididas, sobre todo porque sus dos dirigentes, respectivamente Saddam Hussein y Hafez el Assad (padre del Bashar al Assad, actual mandatario sirio) fueron rivales feroces.

El partido de la resurrección árabe nació en Siria por iniciativa de un pequeño grupo de intelectuales nacionalistas liderados por Michel Aflaq, un cristiano ortodoxo, y Salah Eddin al Bitar, musulmán sunnita. El objetivo del Baas es crear una gran nación árabe unificada, libre, democrática y próspera. EL Islam es respetado, pero la identificación entre arabismo e Islam es rechazada, y no podría ser de otro modo dado que Aflaq era cristiano.

El Baas niega el ateísmo, pero se enorgullece de ser laico y apunta a ser un partido espiritualmente abierto. Participa activamente en las cuestiones políticas sirias e iraquíes desde fines de los años cincuenta y en 1958 llegó a presionar para la fusión entre Siria y Egipto, aunque cuando se concretó, buscó el fracaso de la alianza.

En 1963, el partido estuvo en el gobierno en Bagdad unos meses durante los cuales se desencadenó el terror contra todos los opositores, empezando por los comunistas. Saddam Hussein quedó enredado en disputas internas con el general Abd el Karim Kassem, quien llegó al poder. Hussein estuvo preso y organizó conspiraciones.

• Puño de hierro

Paralelamente, se abrió camino en siria Hafez el Assad: nombrado comandante en jefe de la aviación en 1965, fue ministro de Defensa después del golpe que, en 1966, derrotó al general Amin Hafez y llego al poder con otro golpe en noviembre de 1970. Mien-tras Saddam se va transformando en el hombre fuerte de Irak, primero como vicepresidente de Hassan el Bakr y desde 1979 como presidente, en Siria Assad consolida su poder al hacerse elegir presidente en 1971, cargo en el que será reconfirmado en 1978, en el '86 y en el '91.

Assad gobernó con puño de hierro en lo interno y en lo externo nunca accedió a negociar con Israel, a quien no le perdona la conquista de los Altos del Golán en 1967.

Aunque es laico, Assad hospeda en Siria a grupos antiisraelíes radicales palestinos y terminó en la lista negra de Estados Unidos que lo considera un apoyo del terrorismo.
Siria fue rehabilitada por Estados Unidos por haber participado en la coalición anti-iraquí de 1990-'91.

Hafez el Assad murió el 10 de junio de 2000 y le sucedió su hijo Bashar. Entre 1990 y 2002, Siria e Irak iniciaron un progresivo acercamiento, al punto que el gobierno de Damasco fue uno de los más férreos opositores a la invasión angloestadounidense de estos días.

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