Trump aclara que no quiere retrasar las elecciones, pero tampoco un fraude

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El presidente de Estados Unidos afirmó que "quiere un resultado mucho más que nadie", luego de generar inquietud con un tuit sobre postergación electoral y fraude en los votos por correo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rectificó sus polémicos tuits y aclaró que no quiere aplazar las elecciones presidenciales de noviembre, sino que no quiere comicios fraudulentos, en referencia a sus dudas sobre el voto por correo.

"Quiero una elección y un resultado, mucho, mucho más que ustedes", afirmó Trump a periodistas en la Casa Blanca.

"No quiero retrasarla. Quiero tener las elecciones. Pero tampoco quiero tener que esperar tres meses y luego descubrir que los votos están desaparecidos y la elección no significa nada", agregó.

Trump citó recientes reportes de medios sobre posibles problemas con boletas por correo que llegan tarde y dijo que podría tomar semanas, meses o incluso años en resolverlo. "¿Quiero ver un cambio de fecha? No, pero no quiero ver una elección corrupta", aseguró.

El republicano generó sorpresa y hasta perturbó a los mercados con un tuit en el que aseguró que "con la votación universal por correo (no la votación en ausencia, que es buena), 2020 será la elección más IMPRECISA Y FRAUDULENTA de la historia. Será un gran bochorno para Estados Unidos".

"¿¿¿Retrasar las elecciones hasta que la gente pueda votar de manera correcta, adecuada y segura???", sugirió.

Estados Unidos nunca retrasó una elección presidencial, ni siquiera durante la Guerra de Secesión (1861-1865).

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1288818160389558273

En cualquier caso, es poco probable que se pospongan esta vez. La Constitución estadounidense es muy clara al respecto: solo el Congreso puede cambiar la fecha de las elecciones, establecida por ley el 3 de noviembre, y los demócratas de la oposición controlan la Cámara Baja.

Varios estados estadounidenses quieren que la votación por correo sea más accesible para limitar lo más posible la propagación del coronavirus. Muchos han permitido este sistema de votación durante años y no han reportado ningún problema importante aparte de incidentes aislados.

Trump, que enfrenta encuestas muy desfavorables, ha evocado el fantasma del fraude masivo en varias oportunidades durante las últimas semanas. Sus comentarios sobre este tema llevaron a Twitter a reportar por primera vez a fines de mayo que uno de sus tuits era engañoso, agregando la mención: "Verifique los datos".

A finales de abril, su oponente demócrata, Joe Biden, había predicho que el multimillonario haría todo lo posible para postergar la elección. "Recuerden lo que les digo, creo que tratará de posponer las elecciones de una forma u otra, encontrará razones por las que no pueden llevarse a cabo", dijo.

Pocos días después, Trump, interrogado durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, rechazó categóricamente esta hipótesis. "Nunca consideré cambiar la fecha (...) ¿Por qué haría eso?", dijo, aludiendo a "la propaganda" del campo demócrata.

El tuit presidencial que evoca la posibilidad de un aplazamiento de una elección fue enviado unos minutos después del anuncio de una caída histórica en el PIB de Estados Unidos en el segundo trimestre (-32,9%) como consecuencia de la crisis sanitaria.

La pandemia del nuevo coronavirus aún se encuentra fuera de control en algunas regiones del país, incluidos estados con gobiernos republicanos como Florida y Texas. El brote de Covid-19 obligó a muchos estados durante los primeros meses del año a posponer las elecciones primarias o realizarlas con menor número de mesas de votación.

Además, los principales espectáculos deportivos han sido cancelados o reducidos, y persisten serias dudas en buena parte del país sobre si las escuelas y las universidades reabrirán en septiembre tras el receso por el verano boreal.

Pero con la proximidad de las elecciones, Trump se ha opuesto amargamente a los intentos demócratas de incrementar la disponibilidad del voto por correo, con el argumento de que ese método promoverá el fraude electoral. Según el presidente, los estadounidenses deberían formar fila en los centros de votación, como de costumbre.

Sus oponentes dicen que no existen pruebas sobre fraude significativo en las elecciones de Estados Unidos, y que lo que debería impulsarse es un esfuerzo mayor para mejorar la logística del de por sí complicado voto por correo.

Trump, un magnate de los bienes raíces que llegó a la Casa Blanca tras una sorpresiva victoria ante la demócrata Hillary Clinton en 2016, ha dedicado gran parte de su administración a desafiar las normas existentes. Además, es el primer presidente de la historia del país que busca un segundo mandato tras haber sido sometido a un proceso de impeachment en el Congreso.

Según un promedio de los sondeos nacionales realizado por el sitio RealClearPolitics durante seis semanas, Biden aventaja en intención de voto a Trump por entre 8 y 10 puntos porcentuales.

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