29 de octubre 2002 - 00:00

Empresas e industriales dieron su apoyo a Lula

Brasilia (EFE, Reuters) - La Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil respaldó ayer al presidente electo Luiz Inácio Lula Da Silva y elogió la posición «muy responsable» manifestada en el primer mensaje oficial del líder izquierdista.

La CNI aseguró que los empresarios no están preocupados por la victoria de Lula. «Si tener a Lula como presidente no asusta a la sociedad, tampoco puede asustar a la industria, porque este sector es parte de la sociedad», dijo el presidente de la CNI, Armando Monteiro, citado por la oficial «Agencia Brasil».

«No creo en cambios radicales porque creo que la realidad impone limitaciones al nuevo gobierno», agregó respecto a la futura gestión de Lula y su Partido de los Trabajadores (PT).

Lula reveló «una posición muy responsable» en relación a su gestión de corto plazo, afirmó.

Para la CNI, los primeros desafíos de Lula en los próximos meses serán el garantizar la estabilidad cambiaria y profundizar el ajuste fiscal.

La primera declaración oficial de Lula, dijo el presidente de la CNI, reafirmó las ideas generales de su programa. «Marca una posición inicial positiva. Es evidente que será necesario que algunos puntos sean mejor detallados», afirmó Monteiro.

En tanto, los empresarios brasileños también anunciaron que están dispuestos a participar en el «pacto social» propuesto por el presidente electo, para discutir con toda la sociedad cómo promover el crecimiento económico.

«Jamás renunciaremos a nuestro papel de cuestionar y proponer, pero, conscientes de la gravedad de la situación del país, decidimos cerrar filas con el nuevo gobernante», aseguró el presidente de la Federación de las Industrias del Estado de San Pablo (FIESP),
Horacio Lafer Piva, en una rueda de prensa.

El dirigente del mayor gremio patronal brasileño dijo que los empresarios están dispuestos a trabajar con Lula, los sindicatos y otros sectores en la formulación de medidas para aumentar la competitividad del país, fomentar las exportaciones y promover el crecimiento.

Lafer Piva hizo su anuncio después de que Lula proclamase que, para gobernar, convocará a «toda la sociedad, las empresas, los sindicatos, los intelectuales y demás sectores a trabajar juntos en la construcción de un país más justo, más fraterno y más solidario».

La FIESP es la misma patronal que en 1989, por intermedio de su entonces presidente,
Mario Amato, aseguró que miles de empresarios abandonarían el país si Lula fuese elegido presidente.

Trece años después y tras perder las presidenciales tres veces seguidas, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) fue elegido el domingo con un discurso muy distante de aquel que aterrorizaba a los empresarios, en el que defendía una moratoria de la deuda, entre otros asuntos.

Su desplazamiento hacia el centroizquierda, sus alianzas con partidos liberales y la elección del industrial
José Alencar como su vicepresidente permitieron a Lula vencer la resistencia de varios empresarios y recibir apoyo y votos de muchos hombres de negocios.

El llamado de Lula a un «pacto social» con todas las fuerzas económicas, sociales y políticas del país también fue aceptado por la Federación Brasileña de los Bancos (Febraban). «Los desafíos que el presidente electo encontrará son grandes y demandarán la unión de los esfuerzos de todos los segmentos de la sociedad. La Febraban está lista para colaborar con el gobierno», según la nota de la federación de bancos.

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