30 de junio 2005 - 00:00

En 6 días, periodistas irían presos por no revelar fuentes

Washington (EFE, AFP, ANSA) - Un juez de Estados Unidos dio ayer una semana de plazo a dos periodistas estadounidenses para que revelen la fuente que les informó la identidad de una agente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia). De lo contrario, les espera la cárcel.

El magistrado del distrito de Washington, Thomas Hogan, estableció el 6 de julio como fecha de una audiencia en la que Matthew Cooper, de la revista «Time», y Judith Miller, del diario «The New York Times», tendrán la última oportunidad para testificar para no tener que enfrentar 18 meses de prisión.

Los abogados defensores de los dos periodistas, sin embargo, dijeron que sus clientes no acatarán la orden del juez, por lo que se aprestarían a cumplir la pena, que podría reducirse a 120 días por el régimen penitenciario del país, de acuerdo con lo que negocien los defensores.

Según la revista «Time», Cooper podría evaluar «qué hacer», mientras que en el caso de Miller, la negativa es terminante.

Las defensas consiguieron ayer que el juez federal aceptara recibir nuevos documentos sobre el caso, aunque de «mala gana», según voceros de Miller y Cooper. Los periodistas pretenden que la Corte Suprema reciba las nuevas evidencias antes del miércoles, cuando vencerá el plazo.

Hasta ahora, los periodistas argumentaron que se amparan en los derechos y garantías que otorga la Constitución estadounidense sobre la libertad de prensa. Pero una cámara de apelaciones rechazó el argumento y la Corte Suprema de Justicia rechazó el lunes un recurso de queja.

Mientras, la revista «Time» recibió una orden judicial para que entregue los apuntes de las entrevistas que realizó Cooper en relación con los reportajes sobre la agente Plume. La revista no decidió qué hará, y Cooper reconoció que su empleador, como corporación, tiene «distintas obligaciones» que las de un ciudadano privado.

La agente cuya identidad se reveló en julio de 2003 es Valerie Plane, y el primero en informar sobre el tema fue el destacado columnista conservador Bob Novak, que lo había hecho tres días antes que Cooper.
Sin embargo, Novak no fue perseguido por la Justicia. Miller hizo entrevistas sobre el tema y Cooper escribió que «unos agentes federales» habían sido el origen de la información.

Algunos medios dieron a conocer la sospecha de que la identidad de Plane había sido divulgada por la Casa Blanca, en represalia porque su marido, el ex diplomático Jospeh Wilson, reveló públicamente algunas falsedades de la tesis oficial sobre cómo Saddam Hussein había comprado uranio enriquecido en Africa.
Bajo presión de la opinión pública y los medios de comunicación, el presidenteestadounidense, George W. Bush, ordenó en diciembre de 2003 una investigación sobre la fuga en la CIA y nombró al fiscal en Chicago, Patrick Fitzgerald, como asesor especial.

El caso podría tener importantes consecuencias para el futuro de la profesión, ya que los magistrados decidieron que la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense que garantiza la libertad de información, no protege a los periodistas que investiguen sobre una pesquisa criminal.

Te puede interesar