En 6 meses mataron a 21 periodistas en América Latina
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Reporteros Sin Fronteras (RSF) cuestiona la falta de apoyo estatal al esclarecimiento de los asesinatos y para la protección de los profesionales de prensa en América latina.
Asimismo, remarcó que el "contexto" en el que ocurren estas muertes violentas suelen ser muy similares. "Se trata de regiones alejadas de las grandes ciudades y de periodistas -a menudo locutores de radio o corresponsales locales- que cubren temas locales judiciales, sociales o relacionados con el crimen organizado y la corrupción, que son asesinados por sicarios en la calle, cerca de su domicilio o de su trabajo". Pero además, recordaron que en varias ocasiones las víctimas ya habían denunciado haber recibido amenazas, tras realizar sus investigaciones o después de difundir o publicar información.
Otro de los cuestionamientos de RSF contra el Estado apunta al trabajo de las policías y los fiscales. "Cuando se cierne la duda, las autoridades policíacas y judiciales descartan lo más rápidamente posible que el móvil del crimen esté relacionado con la profesión de la víctima, ponen en tela de juicio la calidad de su trabajo periodístico e incluso pueden decir que existían nexos entre la víctima y grupos criminales locales", afirmaron.
"Este balance de asesinatos de periodistas realizado a mediados de año augura que 2016 será un año terrible en América latina", señaló Emmanuel Colombié, director del Despacho América Latina de Reporteros.
"Esta oleada de violencia en el continente, particularmente en México y América Central, ha hecho que esta región se encuentre entre las más peligrosas del mundo para ejercer la profesión periodística. Si a esto se suman las innumerables agresiones, los secuestros, las desapariciones forzadas, las amenazas y los casos de hostigamiento judicial, podrá constatarse el clima de terror que viven los periodistas y en el que, evidentemente, estos no tienen cabida. Ante este sombrío balance, es muy importante que los dirigentes de la zona tomen consciencia de su responsabilidad y hagan su mayor esfuerzo para parar esta espiral mortífera", agregó.
En el marco de los 21 asesinatos, desde la entidad recordaron la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que también se aplica al reciente ataque a la redacción del diario cooperativa Tiempo Argentino, en Buenos Aires. "El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada".
Reporteros recalcó que algunos países miembros de OEA parecen "haber olvidado estos principios, pues aún no consideran la protección de periodistas una prioridad".
"Sólo Colombia y México han puesto en marcha mecanismos nacionales de protección. Estos dispositivos, si bien tienen el mérito de haber sido creados, no logran cumplir su función principal y carecen de recursos financieros, humanos, así como de independencia frente al poder político", sostuvieron, y subrayaron que en Guatemala hay una iniciativa en marcha, mientras que exhortaron con urgencia en avanzar en un mecanismo a las autoridades de Honduras.




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