En los EE.UU. ya piensan en trabajar 4 días por semana

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Washington (AFP) - El encarecimiento del petróleo está provocando una inédita ola de iniciativas de ahorro energético en la sociedad estadounidense, que mira cada vez con mejores ojos la idea de una semana laboral de cuatro días, el teletrabajo y las ventajas de compartir el uso de autos de alquiler.

La ciudad de Birmingham (Alabama) decidió proponer la jornada de trabajo de cuatro días a partir del 1 de julio a sus 2.400 empleados municipales, y, más adelante en el año, a sus cerca de 1.000 policías y bomberos. «Nuestros empleados están entusiasmados y dispuestos a empezar hoy», aseguró April Odom, directora de comunicaciones de la Municipalidad de Birmingham, de 242.000 habitantes. La iniciativa, que implica llevar las horas de trabajo diario a diez en vez de ocho, permitiría a los asalariados un ahorro acumulado de entre 500.000 y un millón de dólares anuales sólo en sus gastos de combustible, estimó la funcionaria.

  • Escuelas

    A 1.600 km de allí, en el estado de Minnesota (norte), el distrito escolar de Mac Cray en Maynard pondrá en práctica la fórmula en el próximo año lectivo, al término del verano boreal.

    La medida redundará en una caída en el presupuesto de transporte escolar: «La diferencia entre una semana de cuatro y una de cinco días de clases debería alcanzar a unos 55.000 dólares», aseguró el superintendente Greg Schmidt. El precio del petróleo, que se multiplicó por cinco desde 2003, batió un nuevo récord al superar el viernes los 139 dólares el barril. Y en Estados Unidos, el combustible en las estaciones de servicio ronda los 4 dólares por galón (3,78 litros) en casi todo el territorio, cifra que registra 30% de incremento en un año, según la Asociación del Automóvil Estadounidense (AAA, en inglés).

    La idea de trabajar menos días por semana no es nueva: en EE.UU., 38% de las empresas ofrecen ese esquema en ciertos asalariados, señaló una encuesta realizada el año pasado por la Sociedad de Gestión de Recursos Humanos.

    El propio gobierno federal estadounidense ha implementado ese beneficio desde hace años con algunos funcionarios. A nivel local, son varias las comunidades que estudian la posibilidad de seguir el ejemplo, desde el condado de Suffolk (Nueva York) a la ciudad de El Paso (Texas).

    Por otro lado, a lo largo y ancho del país, cada vez más trabajadores -asalariados o no- se orientan hacia el teletrabajo para economizar en gastos de transporte. IBM integró la noción de teletrabajo y otras opciones similares desde 1992, con resultados positivos. La empresa afirma que cerca de 40% de sus 386.000 empleados tienen la opción al menos parcial de trabajar desde sus hogares.

  • Autos

    Para hacer frente al alza de los predios de los combustibles, los norteamericanos también se han comenzado a inclinar por el «auto compartido». El principio es simple: por medio de un abono anual o mensual, el conductor puede reservar por Internet un vehículo de su elección por horas o días, que incluye seguro y combustible.

    En Estados Unidos este segmento del mercado está dominado por Zipcar, que cuenta con 200.000 miembros para 5.000 vehículos en circulación. La firma, que crece rápidamente, al ritmo de 7.500 adherentes por mes, está instalada principalmente en las grandes ciudades y en campus universitarios.

    Ante la crisis por el petróleo, comenzaron a surgir, además, nuevas alternativas energéticas. Algunos agricultores ven hoy crecer una cosecha de nuevo tipo, desde que firmas de la energía pagan hasta 9.000 dólares anuales para construir molinos eólicos en sus campos.

    «Es dinero que cae, así llueva, nieve o haya viento», afirma satisfecha Lana Wallpe, quien con su marido Steve, cultiva 800 hectáreas de maíz y soja cerca de Fowler, en Indiana. Los Wallpe, al igual que decenas de otros agricultores, alquilan un rincón de su propiedad para construir la que será la mayor granja eólica del país.
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