8 de julio 2005 - 00:00

En todo el mundo se extremó la seguridad

Policías de Nueva York recorren, acompañados por perros entrenados para detectar explosivos, la terminal Grand Central. EE.UU. llevó su alerta antiterrorista a nivel naranja, un solo grado por debajo del rojo, que alude a «posibilidad inminente de atentado».
Policías de Nueva York recorren, acompañados por perros entrenados para detectar explosivos, la terminal Grand Central. EE.UU. llevó su alerta antiterrorista a nivel naranja, un solo grado por debajo del rojo, que alude a «posibilidad inminente de atentado».
Londres (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Europa, Estados Unidos, Rusia e Israel incrementaron ayer sus medidas de vigilancia y seguridad tras los atentados de Londres, especialmente aquellos que cuentan con tropas en Irak o Afganistán.

Estados Unidos
elevó el código de alerta para los ferrocarriles y trenes subterráneos de «amarillo» (elevado) a « naranja» (alto), un grado menos que el nivel máximo, que alude a un ataque inminente.

El Departamento de Seguridad Nacional instó a las autoridades de las principales ciudades norteamericanas a intensificar su vigilancia y la policía metropolitana de Washington envió agentes y perros entrenados para detectar explosivos a las estaciones de metro y ómnibus del transporte público, que traslada cada día a más de 1,2 millón de personas.

El presidente de EE.UU., George W. Bush, pidió «vigilancia extra» a las autoridades de su país. Inmediatamente que se conocieron los atentados abandonó la sala de reunión del G-8 en Gleneagles para participar en una videoconferencia con los máximos dirigentes de Seguridad Nacional en Washington.

Sin embargo, la inteligencia de Estados Unidos «no tiene ningún indicio que dé a entender que este país puede sufrir atentados como los de Londres», señaló ayer el secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff.

En Italia, otro de los países con presencia militar en Irak, el gobierno puso en marcha la Unidad de Crisis, que coordina la cancillería, para seguir los acontecimientos y hacer frente a eventuales emergencias en estrecho contacto con su embajada en Londres.

Se adoptaron además medidas de protección adicionales en Roma y otras ciudades, según confirmó el ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, quien dijo que los expertos antiterroristas italianos ya han comenzado a colaborar con sus colegas británicos.

En
Francia se aumentó de «naranja» a «rojo» el nivel de alerta del plan Vigipirate de seguridad contra el terrorismo, que contempla el refuerzo de controles en lugares sensibles,como edificios públicos y legaciones extranjeras, así como en aeropuertos, puertos y estaciones ferroviarias. Se trata de la misma medida que se adoptó en Francia tras los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

En
España, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero activó la máxima alerta tras una reunión de urgencia con el ministro del Interior, José

Antonio Alonso
, y altos cargos de las fuerzas de seguridad.

• Movilización

Este nivel de alerta implica la absoluta movilización de las fuerzas de seguridad para vigilar y proteger los lugares de alta concentración de personas, así como los objetivos estratégicos imprescindibles para el normal funcionamiento de la actividad ciudadana.

Por su parte,
Interpol dio la máxima prioridad a las peticiones de las autoridades británicas en relación con los atentados y situó sus 182 centros repartidos por todo el mundo en estado de máxima alerta.

En
Alemania, se ordenó reforzar la vigilancia de las embajadasbritánica, estadounidense,italiana y danesa, así como otros objetivos potenciales, como bases militares del Reino Unido y EE.UU. mientras que los ferrocarriles estatales reforzaron su dispositivo de seguridad.

En
Polonia, país con 1.700 efectivos desplegados en Irak, los responsables de Interior ordenaron reforzar la presencia policial en estaciones de metro y tren, así como en otros lugares especialmente concurridos por los ciudadanos.

En
Rusia, el Ministerio de Interior incrementó la vigilancia de embajadas extranjeras, residencias oficiales, aeropuertos y lugares públicos, así como de estaciones ferroviarias, puertos fluviales y marítimos, instalaciones industriales, el metro y otros medios de transporte. En Dinamarca, que también mantiene cerca de 500 militares en Irak y ayer fue amenazado por Al-Qaeda, el ministro de Relaciones Exteriores, Per Stig Moeller, suspendió sus vacaciones para regresar al país y se incrementó la seguridad en lugares clave de Copenhague.

En
Canadá, el sistema de transporte público de Toronto emitió inmediatamente un aviso de vigilancia a todos los empleados del metro y a los operarios de autobuses, al tiempo que se pusieron en marcha protocolos especiales en las redes de metro.

Israel
declaró el estado de alerta máxima en sus embajadas en todo el mundo después de que Scotland Yard avisase inmediatamente a la legación diplomática de este país en Londres tras la primera explosión, que obligó además a evacuar un hotel de Liverpool donde estaba prevista una conferencia de su ministro de Finanzas, Benjamin Netanyahu.

Dejá tu comentario

Te puede interesar