Entra ya en crisis el populismo islamista del iraní Ahmadinejad

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Teherán - El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, ve cómo se complica su promesa electoral de llevar «el dinero del petróleo a la mesa de la gente» con los precios del crudo en caída, una disminución de las inversiones y un aumento de las importaciones, señalan economistas iraníes.

Ahmadinejad llegó al poder en 2005, tras una campaña basada en la promesa de repartir el dinero de los petrodólares a las pequeñas empresas para crear empleo.

En julio, el precio medio del crudo de los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) alcanzó los 140 dólares, una verdadera bendición para el segundo país exportador del cartel, cuyo último Presupuesto ( marzo 2007 - marzo 2008) dependió en 50% de 80.000 millones procedentes de los ingresos petroleros. Pero la caída del precio del barril a 64,6 dólares esta semana fue una ducha fría para la economía del país.

La prensa iraní tituló con «el fin de la fiesta del petróleo» o «la quiebra de la OPEP». Si el precio del petróleo sigue en torno a los 60 dólares, esto supondrá un lucro cesante de 54.000 millones de dólares en el Presupuesto actual, de 307.000 millones de dólares (en alza de 25,6% respecto del ejercicio anterior).

«El Presupuesto actual fue oficialmente calculado sobre la base de un barril a 40 dólares, pero nos dimos cuenta de que si el precio desciende por debajo de 60 dólares el barril, el país se verá confrontado a un déficit presupuestario», declaró el diputado Hadi Haghshenass.

Este déficit variaría, según las estimaciones oficiosas, entre 7.000 y 30.000 millones de dólares. El economista Said Leylaz es más alarmista. «Si el precio del barril desciende por debajo de 85 dólares durante bastante tiempo, el gobierno tendrá que compensar subiendo impuestos», dijo. Los impuestos, segunda fuente de ingresos del gobierno, son un tema delicado. En octubre, una huelga de comerciantes en varias ciudades obligó al gobierno a suspender la aplicación de un nuevo impuesto al valor añadido de 3%.

Los ingresos petroleros representan 80% de las entradas de divisas del país y el nuevo presidente del Banco Central, Mahmud Bahmani, se comprometió a «ahorrar las reservasy evitar los gastos inútiles, como las importaciones de productos de lujo».
Las importaciones representaron 45.000 millones de dólares en 2007 y en principio aumentarán este año.

«El gobierno tendría que haber reducido los gastos en petrodólares y evitar la inflación utilizando el dinero para las inversiones y no para incitar al consumo», añadió Leylaz.

Durante su gestión, el presidente reformista Mohamed Khatami (1997-2005) había creado una reserva en divisas, el Fondo de Estabilización del Petróleo, que debía servir para enfrentar crisis y financiar inversiones, pero el presidente Ahmadinejad echó mano sin muchas contemplaciones de esos recursos.

«El gobierno debería haber dejado de lado una parte de las entradas petroleras», pero gastó estos ingresos a medida que iban llegando, «lo que aumentó nuestra dependencia del dinero del petróleo», explicó el ex viceministro de Economía Said Shirkavand.

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