Escándalo en Chile afecta a Bachelet y beneficia a derecha
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Las recientes acusaciones de corrupción contra dirigentes de uno de los partidos de la Concertación suponen la primera crisis que enfrenta la presidenta chilena, Michelle Bachelet.
Mientras, 41% de los encuestados afirmó además que revisa su preferencia política tras las denuncias de irregularidades.
«La gobernabilidad de que se enorgullece la Concertación es puesta seriamente en entredicho cada vez que arrecian las polémicas sobre corrupción», opinó la analista Patricia Navia.
Eso, porque el sistema electoral chileno obliga a los partidos políticos a agruparse en coaliciones y convierte a los compañeros de alianza en sus principales competidores, explicó.
«Cada vez que la Concertación ha sido golpeada por escándalos de corrupción, cada partido ha buscado hacer pagar los costos a sus aliados», dijo Navia.
En este caso las disputas se centraron especialmente entre la Democracia Cristiana (DC) y el PPD, históricos rivales dentro de la coalición.
La presidenta de la DC, la senadora Soledad Alvear, exigió ayer «tolerancia cero» para los responsables del desfalco en ChileDeportes y propuso la adopción de medidas drásticas para combatir la corrupción.
Pero además de las críticas externas, el PPD enfrenta la mayor crisis interna de su historia, al aparecer vinculada al escándalo una de sus figuras más representativas, el senador Guido Girardi.
Girardi utilizó en las rendiciones de cuentas de su campaña electoral -reembolsadas luego por el Estado-, una factura de la empresa de papel Publicam, utilizada para desviar fondos en ChileDeportes.
La denuncia dio pie a la derecha opositora para fortalecer la frágil unidad de sus dos corrientes ante el gobierno de Bachelet, a la que acusan de falta de liderazgo para combatir la corrupción.
En una inédita y potente señal política, la oposición anunció la semana pasada que rechazaría en el Congreso el Presupuesto de la Nación en 2007 y se negó a sellar un acuerdo político pro transparencia con el gobierno, a diferencia de 2003, cuando apoyó una ley de probidad durante la administración del ex presidente Ricardo Lagos.




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