10 de enero 2005 - 00:00

Esperanza en Medio Oriente

Abu Mazen, el líder palestino moderado que quedó consagrado como sucesor de Yasser Arafat en las elecciones presidenciales de ayer, en el momento de votar. Su triunfo alimenta las expectativas de una convivencia pacífica entre un Estado judío y uno palestino en Medio Oriente.

Abu Mazen, ayer al momento de votar. El sucesor de Yasser Arafat se ha fijado como meta conducir al pueblo palestino a la independencia.
Abu Mazen, ayer al momento de votar. El sucesor de Yasser Arafat se ha fijado como meta conducir al pueblo palestino a la independencia.
Ramallah (AFP, La Vanguardia, EFE, Reuters) - Abu Mazen fue electo ayer presidente de la Autoridad Palestina (AP) con más de 66% de los votos, según diversas encuestas a boca de urna. La victoria de Mazen fue celebrada por miles de palestinos en Ramallah y en otras ciudades de Cisjordania y Gaza, y también generó satisfacción en Israel y Estados Unidos, cuyos gobiernos validan al futuro presidente como un interlocutor para negociar acuerdos de paz.

Según resultados divulgados por organismos independientes al cierre de las meses electorales, Mazen, candidato del partido Al-Fatah y actual presidente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), consiguió más de 66% de los sufragios para suceder al fallecido «rais» Yasser Arafat. Le seguía el candidato independiente, Mustafá Barghouti, con 19% aproximadamente. Aunque los resultados oficiales se conocerán hoy por la mañana, el propio candidato proclamó su victoria y agradeció a los ciudadanos «su espíritu democrático». «Trabajaré para poner fin al sufrimiento de los palestinos porque es un pueblo que merece todo el cariño, el respeto y la fidelidad», aseguró, dedicando el triunfo a Arafat, fundador de Al-Fatah.

Desde Washington, George W. Bush se declaró«esperanzado» por la elección presidencial palestina, a la que calificó como «ampliamente libre y justa». «Los palestinos dieron un paso clave hacia la construcción de un futuro democrático al escoger a un nuevo presidente.» El secretario de Estado, Colin Powell, declaró que había llegado la hora de «hacer avanzar la Hoja de Ruta», el programa de paz patrocinado por EE.UU., la Unión Europea, Rusia y la ONU. Se espera que Bush invite pronto al nuevo mandatario a un encuentro cara a cara.

En total, 1,8 millón de palestinos tenían derecho a acudir a las urnas en estas elecciones, las primeras presidenciales desde las celebradas en 1996, aunque sólo 1,2 millón se inscribió con antelación en las listas electorales. Un 70% de éstos acudió a votar el domingo, según cifras oficiales.

• Festejos

La victoria de Mazen, cuyo nombre real es Mahmud Abbas, era descontada antes de las elecciones. Las dudas permanecían sobre la cantidad de votantes, teniendo en cuenta que las principales organizaciones radicales, como Hamas y Yihad, llamaron al boicot. Se esperaba que estos grupos intentaran capitalizar en su favor la abstención.

No bien se conocieron los resultados extraoficiales, simpatizantes de Al-Fatah salieron a las calles de Ramallah (Cisjordania) cercanas a la Muqata, el ex cuartel general de Arafat, y celebraron con disparos al aire y bocinazos.

No hubo incidentes importantes en los 1.074 puntos de votación distribuidos en Gaza, Cisjordania y Jerusalén este, según los observadores internacionales. Según el alto representante de Política Exterior de la Unión Europea (UE),
Javier Solana, «teniendo en cuenta que los territorios palestinos están ocupados», la elección transcurrió «normalmente».

Además de Mustafá Barghouti, otros cinco candidatos -la mayoría de ellos independienteaspiraban a la presidencia palestina, pero lograron porcentajes que no superan 3%.

Mazen es conocido por su carácter moderado y su oposición a la lucha armada. Durante su campaña garantizó que reanudará el diálogo con Israel, pero sin renunciar a las aspiraciones históricas de su pueblo como el retorno de los refugiados, la liberación de los presos en cárceles israelíes, el fin de la ocupación y el sueño de convertir Jerusalén en la capital de un futuro Estado palestino.

«Nos esperan tareas difíciles: crear un Estado independiente con Jerusalén como capital así como garantizar la libertad para nuestros prisioneros y la dignidad para las personas que son perseguidas por Israel», aseguró Mazen ayer. Coincidiendo con la jornada electoral, el primer ministro
Ariel Sharon mostró su disposición de «reunirse lo antes posible» con el nuevo presidente de la Autoridad Palestina para hablar de «cuestiones relativas a la seguridad» con vistas a la planificada retirada de las colonias de Gaza en 2005. Como había prometido, el ejército israelí suavizó sus controles en las rutas y se retiró de las ciudades autónomas palestinas desde el sábado y hasta hoy.

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