18 de enero 2006 - 00:00

Espionaje: despista al FBI avalancha de datos

Washington (AFP, LF) - Gran parte del espionaje doméstico emprendido por la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos después de los atentados del 11 de setiembre terminó siendo improductiva y su volumen inmanejable, al punto que terminó bloqueando, en parte, el accionar del FBI ( policía federal), informó ayer «The New York Times».

El monitoreo de llamadas internacionales de teléfono y mensajes de computadora realizados por los estadounidenses a sospechosos de terrorismo en el extranjero, y viceversa, generaron una enorme cantidad de información sin filtrar que abruma al FBI. Se abrieron expedientes sobre docentes o simples empleados que, finalmente, no tenían la menor importancia para la lucha contra el terrorismo. «Cientos de agentes fueron abocados a miles de temas» abiertos mes a mes, sin resultados, según «The New York times».

Los funcionarios del FBI que revisan la información generada después del 11 de setiembre de 2001, que algunas veces incluye entrevistas hechas por agentes, dijo que los controles «son intrusiones sin sentido en la privacidad de los estadounidenses», indicó el diario citando a sus fuentes.

El flujo de información condujo a pocos terroristas potenciales dentro de Estados Unidos que aún no eran conocidos por las autoridades y desviaron la atención del trabajo de contraterrorismo de los funcionarios del FBI, considerado como más productivo.

«Después de tener miles de cifras y datos y que ninguno sirviera, te sentís un poco frustrado»,
admitió un ex espía.

• Prioridad

En respuesta a las quejas del FBI de que ha sido empantanado por información sin filtrar, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en inglés) comenzó a clasificar sus pistas en una escala de prioridad de tres niveles, pero los agentes del FBI dijeron que los nuevos indicios aún eran improductivos.

El desacuerdo entre las dos agencias, señaló el diario, fue parcialmente debido a la rivalidad burocrática y sus diferentes enfoques con la recolección de información de inteligencia.

La NSA recoge una enorme cantidad de datos en todo el mundo que sólo llevaron a pequeñas piezas de información útil, mientras que el FBI, a pesar de tener la responsabilidad de luchar contra el terrorismo, mantiene la tradición de una agencia del orden más concentrada en resolver crímenes.


La revelación hecha por «The New York Times» en diciembre de que Bush había autorizado monitorear comunicaciones en el exterior de parte de gente en Estados Unidos sin aprobación de un tribunal generó un debate sobre los poderes presidenciales y sobre si las libertades civiles han sido sacrificadas en la «guerra contra el terrorismo» del gobierno de George W. Bush.

Al respecto, el
vicepresidente Dick Cheney ha afirmado que el programa salvó «miles de vidas».

El director del FBI, Robert Mueller, según un funcionario, llegó a cuestionar la legalidad de un programa de escuchas sin orden judicial, pero el tema fue diferido para evaluaciones legales al Departamento de Justicia.

Dejá tu comentario

Te puede interesar