Decomisos y ofertas millonarias: EEUU impone sus reglas para hacerse de barbijos y enfurece a Europa

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Alemania, Italia y Francia denunciaron como desleales las tácticas del gobierno de Trump para adquirir barbijos, cuando escasean en el mundo por la pandemia de coronavirus.

En momentos como lo de esta pandemia de coronavirus, muchos apelan a los mejores rasgos de solidaridad de los estados. Pero para el gobierno de Donald Trump la prioridad es otra. Así se desprende de las múltiples denuncias de las que es blanco Estados Unidos desde hace días por sus tácticas para hacerse con barbijos en momentos de escasez mundial.

El episodio más reciente lo enfrentó con Alemania, que denunció a Estados Unidos por recurrir a un "acto de piratería moderna".

"Estados Unidos no tenía conocimiento de un envío de barbijos con destino a Alemania" que fueron confiscados en Bangkok, dijo una vocera de la embajada estadounidense en Tailandia.

La declaración se produjo después de que el ministro del Interior alemán, Andreas Geisel, dijera el viernes que un pedido de 200.000 mascarillas con destino a Alemania había sido "confiscado" y desviado a Estados Unidos, calificándolo como un "acto de piratería moderna".

"El Gobierno de Estados Unidos no tomó ninguna medida para desviar ningún suministro de 3M destinado a Alemania ni teníamos conocimiento de tal envío", insisitó en diálogo con la agencia Reuters la portavoz de la embajada estadounidense en Bangkok, Jillian Bonnardeaux.

La acusación del gobierno de Angela Merkel se produjo en un momento en que numerosos países de todo el mundo están dedicando todos sus recursos a conseguir equipos sanitarios de protección con los que hacer frente al coronavirus.

Diversos países aliados de Estados Unidos, de Europa a Sudamérica, se quejaron de las tácticas, propias del "salvaje Oeste", a las que estaría recurriendo Trump, tales como sobrepujar los precios ofrecidos por terceros o bloquear los envíos de suministros médicos a sus compradores originales.

Otra controversia también planteó el caso de Valérie Pécresse, presidenta de Ile-de-France, la región de París más afectada por los casos de coronavirus.

Según la funcionaria, Estados Unidos logró, triplicando la oferta y pagando por adelantado, comprar un lote de barbijos destinados al área administrada por ella.

Italia también se metió en la dura puja, lidiando con la decisión de Washington de suspender algunos vuelos de la OTAN para el transporte de equipos médicos, incluido un vuelo directo a Roma.

Los aviones para el transporte de ayuda se asignan en función de las horas de vuelo disponibles por la propia alianza, como se había hecho en los últimos días con la ayuda turca que llegó a la capital italiana.

Después de haber dado parte de sus horas de vuelo a Italia para permitir que el país reciba más apoyo al comienzo de la crisis, se supo de fuentes diplomáticas en la OTAN, que lentamente Estados Unidos estaría requisando todo por la escasez interna de material. Y una de las primeras operaciones en este sentido tendría lugar en las últimas horas, cuando Italia debe recibir barbijos y asistencia médica y, en su lugar, se le habría informado que Estados Unidos requisó el vuelo.

A nivel mundial se registraron más de 1,25 millones de casos de coronavirus y 68.400 muertes en 211 países y territorios hasta el lunes por la mañana, según un recuento de Reuters.

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