Estalla una bomba en un tren de Rusia. Al menos 60 heridos
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La explosión se produjo cuando faltaban treinta metros para que el tren, que circulaba con una velocidad de cerca de 190 kilómetros por hora, entrase en el puente sobre el río Bugra.
"Nos salvamos debido a que íbamos muy rápido. Si el tren hubiera ido con una velocidad menor, las consecuencias hubieran sido terribles", señaló una azafata del ferrocarril siniestrado, en alusión a que el descarrilamiento pudo haberse producido sobre el puente, de doce metros de altura.
Testigos del descarrilamiento aseguraron que el tren prácticamente voló sobre el puente y sólo después se salió de la vía.
Un fuente de la investigación indicó que los artificieros "ya establecieron el tipo de explosivo que emplearon los terroristas y cómo fue accionada la bomba", pero agregó que esa información de momento no se hará pública para no entorpecer las pesquisas.
"Por lo visto, los terroristas calculaban que tras la explosión el tren caería del puente, con lo que causarían el mayor daño posible", dijo.
Tanto la Fiscalía General como el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (RZD) destacaron la profesionalidad del maquinista del tren, que evitó una tragedia mayor al aplicar el frenado de emergencia y avisar oportunamente del descarrilamiento al tren que le seguía.
Según RZD, a consecuencia de la explosión de la bomba descarrilaron la locomotora y los doce vagones del tren, tres de los cuales volcaron.
Un total de 800 metros de vía quedaron destrozados, cuya reparación comenzó esta madrugada y se espera que concluya en el curso del día.
El atentado alteró el intenso tráfico ferroviario entre Moscú y San Petersburgo con uso de vías alternativas, que suponen retrasos de seis hasta 18 horas.
"Esperamos restablecer el tráfico" dijo Alexandr Pirkov, representante oficial de RZD.
Pirkov destacó el buen trabajo del personal del tren y la serenidad manifestada por los pasajeros, que impidieron que las consecuencias del descarrilamiento hubieran sido peores.
Según datos proporcionados por RZD, 25 de las 60 personas que recibieron atención médica permanecen hospitalizadas, tres de ellas en estado grave.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, quien se encuentra en la república de Tuvá, en la frontera con Mongolia, con el príncipe Alberto de Mónaco, pidió al director del FSB, Nikolái Pátrushev, que le mantenga informado sobre los últimos datos del atentado contra el "Nevski Express".




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