Nueva York (AFP, EFE) - El grupo de 16 notables creado por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, propuso ayer la ampliación del Consejo de Seguridad de 15 a 24 miembros, pero extender el derecho de veto, a través de dos fórmulas que permiten múltiples posibilidades a los países americanos. La reforma propuesta, la más ambiciosa desde la creación de la ONU, también avanza sobre mecanismos de intervención militar « preventivos», una doctrina que aplicó Estados Unidos tras el 11 de setiembre de 2001.
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En un documento que recoge 101 propuestas para la modernización de la organización fundada en 1945, el «Comité de Alto nivel para las Amenazas, los Desafíos y los Cambios» afirma que hay que «incrementar la implicación en la toma de decisiones de aquellos que contribuyen más a las Naciones Unidas (ONU) financiera, militar y diplomáticamente».
Una de las modificaciones propuestas más sustanciales sostiene que un Estado tiene derecho a protegerse, a actuar en defensa propia, sin esperar a ser atacado, sólo con la constancia de que la amenaza es inminente o inevitable. No obstante, ello contradice el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que impide a un Estado actuar en legítima defensa si no es atacado previamente. La oportunidad del ataque preventivo, según el documento, debería ser aprobada por el Consejo de Seguridad. Pero esto requiere contar con un Consejo fortalecido, lo que lleva a la ansiada ampliación de este poderoso órgano de decisión, que pasaría de los 15 miembros actuales a 24. El informe propone dos alternativas. La primera de ellas establece la incorporación de seis nuevos países de manera permanente, pero sin derecho a veto, así como de tres nuevos no permanentes. La segunda opción sería la de crear una nueva categoría, los llamados miembros « semipermanentes», que podrían permanecer en el Consejo más tiempo que el resto, cuatro años renovables-. De esta manera, el Consejo se ampliaríaen ocho miembros «semipermanentes» y en uno «no permanente», con lo que se vería incrementado a 24 países. Los primeros contribuyentes financieros de la ONU son, en este orden, Estados Unidos, Japón y Alemania, mientras los tres primeros latinoamericanos son México, Brasil y la Argentina, todos ellos entre los veinte primeros. Brasil, Alemania, Japón, India, Egipto, Sudáfrica y Nigeria son los países que se postularon para integrar permanentemente el Consejo. La Argentina propone la asignación de bancas permanentes por región a ser ocupadas rotativamente por diversos países, lo que podría encuadrarse en la segunda modalidad propuesta.
El cuerpo está integrado actualmente por 15 miembros, diez de ellos con mandatos de dos años no renovables y otros cinco permanentes y con derecho a veto: Rusia, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y China.
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