17 de junio 2002 - 00:00

Europa decide esta semana las trabas a la inmigración

La inmigración se va a transformar en el eje básico de la política exterior europea a partir de hoy, cuando los cancilleres de Los Quince comiencen a debatir en Luxemburgo el tema que ha sido el caldo de cultivo para el avance de las formaciones de derecha a nivel continental. La lucha contra el tráfico ilegal de personas es ya una de las prioridades de la Unión Europea, y el gobierno de José María Aznar presentará en la Cumbre de Sevilla, que tendrá lugar a partir del 21, un paquete de medidas concretas para combatir a las mafias.

Tras haber sido tierra de acogida de inmigrantes, Europa va aprobando políticas de extranjería cada vez más restrictivas para transformarse en una fortaleza inexpugnable. En la Unión Europea empiezan a surgir disensiones entre los partidarios de tomar represalias contra los países de origen de la inmigración ilegal España, Italia y Dinamarca y los que están a favor del diálogo, encabezados por Francia y Suecia.

Es que medio siglo ha bastado para cambiar el rostro del Viejo Continente: de territorio de emigraciones y exilio tras la II Guerra Mundial a convertirse en eldorado para los inmigrantes. Ahora, a comienzos del siglo XXI, Europa sufre una nueva mutación: de tierra de acogida a fortaleza inexpugnable.

De los 380 millones de habitantes con los que cuenta la Unión Europea, 5,1% son extranjeros. Tras haberse convertido en el primer continente en recibir inmigrantes, Europa quiere empezar ahora a cerrar las puertas. Con el telón de fondo del 11 de setiembre y el auge de los populismos y la extrema derecha, los países de la Unión Europea van aprobando, uno tras otro, políticas de extranjería cada vez más restrictivas.

Austria, Dinamarca, Reino Unido e Italia ya han dado el paso y España lo hará pronto.

«El Mundo» ha realizado una radiografía del estado de la inmigración en los 15 países de la UE preguntando a sus corresponsales por las siguientes cuestiones:

1. Situación y postura de cada gobierno ante la inmigración.

2. Condiciones para obtener los permisos de trabajo.

3. La lucha contra la inmigración ilegal.

ESPAÑA

1. España está todavía a la cola de Europa en número de inmigrantes, por detrás de Alemania, que acoge a 8,9% o Francia, con 5,6%. Pero la inmigración va en aumento y la población extranjera es ya de 1.243.919, lo que supone 3% del total. El gobierno acaba de anunciar su intención de cambiar la Ley de Extranjería para endurecer las penas a los que trafican con inmigrantes, reducir las reagrupaciones familiares y prohibir las regularizaciones extraordinarias. Eso sí, siempre a la espera de lo que decida la UE en la Cumbre de Sevilla, que tendrá lugar el 21 y 22 de junio.

2. Desde 2002, para conseguir un permiso de trabajo el inmigrante debe firmar el contrato en su país de origen y venir a España con los papeles en regla.

3. La lucha contra la inmigración ilegal es una de las prioridades del gobierno de Aznar y en la Cumbre europea de Sevilla presentará un paquete de medidas concretas. España ha propuesto suspender los acuerdos de cooperación con los países que no combatan la inmigración ilegal.

ITALIA


1. El gobierno de Silvio Berlusconi acaba de aprobar una Ley de Extranjería restrictiva, inédita en el contexto comunitario. Sobre todo, porque promueve la expulsión de los inmigrantes legales que hayan perdido su puesto de trabajo.

2. El permiso de estancia sólo será concedido a los extranjeros que dispongan de un contrato. Sólo los empleados del hogar tendrán el privilegio de regularizarse.

3. Italia ha encabezado junto con España la iniciativa de castigar a los países que no colaboren en la lucha contra la inmigración ilegal. Un extranjero que entre en Italia tras haber sido expulsado comete un delito penado con cuatro años de prisión. Se concede a la Marina propiedades extraordinarias en el control de aguas.

AUSTRIA

1. Esta nación, identificada desde hace décadas con su papel de país de asilo para inmigrantes, ha ido endureciendo su política migratoria en los últimos 10 años. Entre sus ocho millones de habitantes figuran 750.000 extranjeros legales, es decir 9% de la población. Una nueva ley ha establecido que todo extranjero que haya llegado a partir de 1998, deberá saber alemán. Si a los cuatro años no lo hace, perderá el derecho a la residencia.

2. La política de inmigración establece una cuota de 8.280 personas para 2002, 5.000 de ellas para reagrupación familiar.

3. Defiende a capa y espada la lucha contra la inmigración ilegal en Europa, haciendo hincapié en que el continente necesita inmigrantes, pero de una forma legal. Cuenta con una unidad especial del Ejército formada por unos 2.000 soldados que protegen su frontera.

DINAMARCA

1. Tradicionalmente ha sido junto a Suecia uno de los mayores defensores de los derechos de los refugiados, pero ahora ha dado un giro en su política de inmigración. El Parlamento danés, gracias a los votos del gobierno centroderecha de Anders Fogh Rasmussen y el apoyo del ultraderechista Partido Popular Danés (PPD), ha aprobado una ley que restringe el acceso de los demandantes de asilo y hace más difícil la adquisición de nacionalidad o el reagrupamiento familiar. En Dinamarca, viven 530.000 extranjeros, lo que supone 5% de la población.

2. Los especialistas y personal cualificado pueden obtener un permiso de trabajo y de residencia en Dinamarca. En 2001 se otorgaron 5.132 permisos de trabajo, 42% más que el año anterior. La residencia permanente se otorgará tras siete años de vivir en Dinamarca, en lugar de los tres años que requería la antigua legislación.

3. A los inmigrantes clandestinos se les negará el derecho a que su solicitud de asilo sea tramitada. La expulsión será inmediata, y no en 15 días como sostenía la anterior legislación. Un extranjero puede ser condenado a más de seis meses de prisión si trabaja sin papeles.

REINO UNIDO

1. El problema no es la inmigración sino la llegada de miles de refugiados que piden asilo político. El gobierno de Tony Blair está a favor de abordar el tema de inmigración y asilo en el seno de la UE y de conseguir que las fronteras externas de Europa se refuercen contra el tráfico ilegal de inmigrantes.

2. Los inmigrantes necesitan contar con permiso de entrada para poder acceder al país. Para obtener el permiso de trabajo es necesario tener una oferta de empleo.

3. Se calcula que la mitad de los solicitantes de asilo entra en el Reino Unido de manera ilegal. El gobierno británico acaba de proponer un endurecimiento de las penas con las que se castiga a aquellos que se dedican a introducir de manera ilegal inmigrantes. El gobierno contempla el despliegue de navíos de guerra en el Mediterráneo para interceptar pateras.

ALEMANIA

1. Actualmente viven en Alemania 7,3 millones de extranjeros, lo que supone 8,9% de la población. Es desde hace años un país de acogida, pero ahora ha elaborado una nueva ley, que ya tiene el visto bueno del Parlamento federal, con el fin de limitar la inmigración. Uno de los planes del gobierno consiste en introducir controles estrictos a los ciudadanos de 22 países, entre ellos, Arabia Saudita, Afganistán, Egipto e Irán, como medida de precaución con vistas a hacer más difícil la entrada de terroristas o «durmientes» en el territorio europeo.

2. Se favorece la entrada de personal cualificado y se subraya la necesidad de integración, con cursos de idioma y cultura alemana.

3. El canciller
Gerhard Schröder y el presidente Jacques Chirac acordaron a finales de mayo «organizar sistemas de persecución transfronteriza» entre las policías de los dos países, algo que ya han puesto en práctica Francia y Bélgica.

FRANCIA

1. A pesar del auge de la extrema derecha de Le Pen, Francia no tiene previsto endurecer su política de inmigración. Este país tiene una larga tradición de acogida de inmigrantes y actualmente son más de 3,6 millones (alrededor de 5,6% de la población activa) a los que hay que añadir otros cuatro millones ya naturalizados. Uno de sus principales problemas lo enfrenta al Reino Unido, destino de miles de candidatos al asilo que intentan cruzar el Canal de la Mancha desde Calais, donde la Cruz Roja ha tenido que instalar un polémico centro de acogida (Sangatte).

2. Cada año se otorgan unas 500.000 autorizaciones de estancia, la mayoría por un período inferior a un año. Unas 150.000 responden a una primera solicitud y el resto constituye renovaciones.

3. La situación irregular de un inmigrante puede castigarse con penas de hasta un año de cárcel y multas de hasta 3.800 euros, con posibilidad de expulsión del territorio. Francia mantiene un dispositivo de vigilancia de sus fronteras terrestres con Bélgica y Luxemburgo. Además, se opone a tomar medidas contra los países que no cooperen en la lucha contra la inmigración ilegal.

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