La Paz (EFE, AFP, ANSA) - La Superintendencia de Telecomunicaciones (SITTEL) de Bolivia confirmó ayer el envío de cartas a más de mil medios de comunicación donde advierte de sanciones y cierre temporal en caso de «informaciones que aún siendo auténticas puedan dañar o alarmar a la población». La intimación fue denunciada por la oposición como un claro intento de «censura» por parte del gobierno de Evo Morales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la misiva, la SITTEL recordó a los medios sus obligaciones legales y advirtió de la posibilidad de una «inhabilitación temporal» de hasta 125 días en el caso de incurrir en incumplimiento.
Entre las prohibiciones, además de las informaciones dañinas y alarmistas, están la emisión de contenidos «sin autorización expresa del propietario», programas «no aptos para menores en horarios de audiencia de todo público» y «publicidad subliminal».
Denuncia
El presidente de la Asociación Nacional de la Prensa, Juan Javier Zeballos, denunció un «olor a censura» en el texto que «aparenta ser una acción destinada a coartar la libertad de expresión». Además, el representante de los periodistas bolivianos cree que la SITTEL no es competente para regular el contenido de los medios y con esta carta se está « extralimitando».
El presidente del Senado, el opositor Oscar Ortiz, también criticó la misiva señalando que se trata de un «intento por comenzar a dirigir, controlar y censurar la información que dan los medios de comunicación a la población».
«Todo atentado contra la libertad de prensa es un atentado contra la democracia», agregó Ortiz. También anunció «acciones y fiscalización necesarias porque no se puede permitir que haya este tipo de atentados a un derecho fundamental».
Por su parte, en una conferencia de prensa celebrada ayer en La Paz, el superintendente de Telecomunicaciones, Jorge Nava, quiso desmentir cualquier atentado a la libertad de expresión y señaló que no hay «nada más desacertado» que hacer interpretaciones en ese sentido.
Según Nava, la carta es una «transcripción» de una norma de 1995 enviada como « recordatorio» basado en su mandato de «cumplir y hacer cumplir la ley». «De ninguna manera se está tratando de controlar los contenidos», enfatizó Nava en diversas ocasiones.
Ejemplo
El superintendente puso como ejemplo de dañinas o alarmistas noticias sobre sucesos y violencia emitidas en los informativos de mediodía.
Aunque reconoció que el gobierno «como cualquier otro actor», podría activar el proceso sancionador por medio de una denuncia, quiso dejar claro que en su opinión «no es una puerta abierta del gobierno para cerrar un medio de comunicación, de ninguna manera».
Dejá tu comentario